Dormir antes de tomar una decisión importante es con frecuencia algo prudente, y por eso suele decirse que las cosas se “consultan” con la almohada. Ahora bien, no sería necesario dormir una noche completa, ya que una siesta podría tener interesantes efectos sobre el cerebro de cara a la toma de decisiones.

Un estudio(1) quiso comprobar la manera en que el cerebro trata los mensajes subliminales (percibidos de manera inconsciente). Para ello sometieron a 16 voluntarios a varias pruebas en las que se incluyó este tipo de información y después solo la mitad de los participantes durmió la siesta antes de repetir de nuevo las pruebas.

Los resultados indicaron que los que durmieron la siesta tuvieron un tiempo de reacción más corto, lo que sugiere que el sueño facilita los procesos mentales implicados en el tratamiento de los datos. Es decir, que la siesta sería clave para tener una mente más clara, capaz de analizar mejor las situaciones del día a día y reaccionar de forma adecuada.

 

Fuentes:

  1. Shaikh N, Coulthard E. “Nap-mediated benefit to implicit information processing across age using an affective priming paradigm”. J Sleep Res. 2018, Jul. 23: e12728.