No es la primera vez que abordo en algún Tener Salud el problema de la artritis. Sin embargo, son tantos los lectores que han agradecido que comparta con ellos soluciones que les han ayudado que he querido actualizar esta información y, de paso, ayudarle también a usted si se ha perdido esos e-mails anteriores.

Además, al final de este e-mail le daré una información absolutamente nueva para ayudarle frente al dolor y la hinchazón de sus articulaciones.

En España hay más de 200.000 personas que padecen poliartritis reumatoide (en este caso “poli” indica que la artritis se extiende a varias articulaciones), una enfermedad hasta 5 veces más común entre las mujeres.

Se trata de una dolencia autoinmune que se manifiesta principalmente por la inflamación de las articulaciones, si bien su efecto incapacitante es aún más grave de lo que parece.

Si usted es una de las muchas personas que sufren esta patología, sabrá perfectamente de lo que le hablo.

Al principio, nadie se alerta

En un primer momento es posible que “solo” tenga algunos dedos rojos, hinchados, rígidos e incluso algo deformados. Pero el dolor se va acrecentando poco a poco.

El desgaste y la inflamación articular, que puede darse en las manos, en los pies… podría terminar impidiéndole hasta ponerse los zapatos.
Llega un punto en que hasta el simple hecho de levantarse de la cama por la mañana se convierte en algo doloroso.

Es por eso que resulta crucial actuar a tiempo, ya que un diagnóstico tardío hace que sea aún más difícil de aliviar. Y a ello se suma, además, que los fármacos convencionales habitualmente prescritos contra ella suelen ir acompañados de un gran número de efectos secundarios.

Factores que aumentan el riesgo

Para comprender mejor la poliartritis reumatoide es importante tener en cuenta que en ella intervienen varios factores: genéticos, inmunológicos, ambientales, hormonales y psicológicos.

1. Una alteración de las defensas inmunitarias

En la artritis lo que ocurre es que los linfocitos (glóbulos blancos normalmente programados para agredir y destruir las células enfermas) dañan las articulaciones al atacar la membrana sinovial, el tejido conectivo que permite la movilidad.

Esta enfermedad aparece porque el sistema de defensa del organismo se ha alterado y considera sus propios tejidos como cuerpos extraños, motivo por el que produce anticuerpos para defenderse de ellos (si quiere saber un poco más acerca de las enfermedades autoinmunes, le recomiendo que lea este texto).

Las razones de esta disfunción siguen siendo objeto de estudio, pero una cosa es segura: existe una predisposición genética a sufrirla, transmitida de una generación a otra.

2. Una alimentación “moderna” que debilita el intestino

La dieta actual está entre las principales causas de disfunción del intestino delgado, cuya misión es digerir los alimentos.

Quizás se pregunte qué relación tiene esto con sus articulaciones, y es precisamente lo que voy a explicarle a continuación.

Se cree que varias bacterias están implicadas en el desencadenamiento de la poliartritis, pero la más sospechosa es la Proteus mirabilis.

De hecho, la cantidad de esta bacteria es significativamente mayor en los portadores de la enfermedad, además de que su tasa aumenta durante las crisis y disminuye durante las remisiones.

Normalmente el intestino delgado actúa como filtro evitando el paso de cualquier tipo de bacterias patógenas. Sin embargo, muchas de las enzimas que secreta para este propósito no se han adaptado al tipo de alimentación actual, por lo que no cumple correctamente su función y, como consecuencia, la Proteus mirabilis acaba atravesando esa barrera protectora.

Por ello, para evitar que esta y otras bacterias se acumulen y acaben afectando a su organismo, es necesario que adapte su dieta. Debe evitar especialmente:

  • Los productos lácteos de origen animal (leche, queso, yogures, nata…).
  • Los cereales con gluten (sí puede comer arroz y trigo sarraceno).
  • La cocción de la mayoría de los alimentos a temperaturas superiores a 110º C (evite las frituras, parrilladas…).
  • Los aceites extraídos mediante procedimientos dañinos (priorice aquellos en los que se indique “primer prensado en frío”).
  • Los productos con aditivos y los “contaminados” con otras sustancias, así como los que hayan sido almacenados durante un tiempo prolongado (como siempre, lo mejor es optar por alimentos biológicos).
  • Las carencias -bastante frecuentes- de minerales y vitaminas (para evitarlas puede tomar magnesio, oligoelementos, vitaminas y probióticos según sus necesidades).

Verá cómo nota la diferencia: en más del 70% de los casos una dieta hipotóxica y antiinflamatoria de este tipo conduce a una mejoría notable en casos de artritis.

Y aún hay otro factor muy importante que debe controlar:

3. El estrés, veneno de nuestro tiempo

La primera percepción de dolor en las articulaciones a menudo está asociada a un período de estrés. Y es que la ansiedad excesiva actúa sobre las neuronas provocando la liberación de neuropéptidos, sustancias que estimulan la respuesta inmune y atacan a las articulaciones.

Así que ya sabe: vigile sus niveles de estrés, esa ponzoña de los tiempos modernos con multitud de consecuencias perjudiciales para su salud, y aprenda a gestionarlo mediante técnicas de relajación como la meditación, el mindfulness o la coherencia cardíaca.

Como le avancé al comienzo de este e-mail, antes de despedirme voy compartir con usted en exclusiva otra información importante para su salud articular.

CONSEJO EXTRA PARA SUS ARTICULACIONES: Quiero que tenga a su alcance desde ahora mismo un montón de soluciones. Y precisamente por eso le invito a que lea algunos consejos frente a la artritis del Dr. Glenn S. Rothfeld, una de las mentes médicas más creativas e innovadoras que pueda imaginar.

Cada artículo que escribe contiene información que le dejará asombrado para ayudarle a vivir una vida libre de dolor.

Aquí le dejo el enlace a algunos de ellos centrados en la salud articular y le invito a que, al llegar a la web de Nutrición & Curación -donde podrá leerlos-, aproveche para apuntarse para recibir gratis su boletín e-Tips de Salud y tener así línea directa con él:

Por mi parte, en un próximo e-mail le contaré un poco más acerca del proceso de diagnóstico de la poliartritis y de cómo tratar la enfermedad con soluciones 100% naturales.

¡No se lo pierda!

¡A su salud!