Ya le he hablado en otras ocasiones sobre ansiolíticos naturales de gran eficacia contra el estrés, la ansiedad y la depresión leve y moderada (como la rodiola, el hipérico o el magnesio, ¿recuerda?).

Pero nunca de éste. Y me atrevo a decir que tampoco se lo hubiera imaginado.

Porque este ingrediente de cocina, protagonista indiscutible de la dieta mediterránea, es también uno de los ansiolíticos y sedantes naturales más potentes que existen.

Se trata del azafrán.

Para ser más preciso, de azafrán de Teruel, que, como le explicaré más adelante, destaca por sus propiedades terapéuticas sobre los cultivados en otras zonas de España.

Hoy voy a hablarle por primera vez de su sorprendente y casi desconocida acción antidepresiva y de todo lo que este azafrán puede hacer por usted si se encuentra decaído, tiene ansiedad o está pasando por una época de estrés y nervios. Le garantizo que, si lo prueba, estará dando el primer paso para no volver a tomar ansiolíticos y otros medicamentos químicos como el Prozac.

Y también le digo que no acaban ahí sus indicaciones, pues se trata a la vez de un excelente antioxidante, analgésico, digestivo, afrodisíaco, favorece la memoria…

Pensará que exagero y que cómo es posible que una simple especia pueda ser tan saludable. Pero no ha sido hasta hace relativamente poco que la ciencia ha validado todas estas propiedades beneficiosas y el consiguiente uso terapéutico del azafrán.

Esto ya ha ocurrido con otras sustancias naturales, como el aloe vera o las semillas de chía, que a raíz de la investigación científica pasaron un buen día del anonimato a convertirse en imprescindibles para el cuidado de la salud.

Si no me equivoco, éste va a ser también el caso del azafrán.

A continuación, voy a explicarle por qué. Y no sólo eso; también voy a demostrarle con rigurosos estudios científicos que el azafrán tiene mucho valor más allá de las paellas.

Pero antes, déjeme que le cuente un poco de historia de esta especia milenaria. Que la tiene, y mucha.

Historia del “oro rojo”

El azafrán (Crocus sativus L) es una planta bulbosa perteneciente a la familia Iridaceae, que crece hasta 30 cm de altura. Se caracteriza por tener unas flores grandes y llamativas de color violeta o púrpura (conocidas como “rosa del azafrán”), con un estilo filiforme dividido en tres estigmas olorosos. Una vez desbriznados y secados, estos estigmas forman la especia del azafrán.

Conocido como “oro rojo” por su desorbitado precio en el mercado, para obtener un kilo de esta especia se requieren entre 100.000 y 300.000 flores de azafrán, cuya recolección se realiza manualmente, al igual que la separación de los estigmas, uno a uno. Ahora entenderá el porqué de su valor.

En cuanto a su historia, se desconoce su origen exacto, pero se sabe que las antiguas civilizaciones mesopotámicas ya utilizaban esta preciada especia como condimento, tinte para ropa y en ritos religiosos. (1)

Muy ligado a la espiritualidad a lo largo de la historia, los hebreos y egipcios empleaban el azafrán en el ritual de la ablución y también como colorante en las mortajas de las momias del Antiguo Egipto. Debido a su poderoso color y aroma, también tenía aplicaciones cosméticas: la propia Cleopatra lo utilizaba en tratamientos de fitoterapia y para pintar sus labios, uñas y cabello. Incluso algún tratado recoge cómo las calles de Roma fueron rociadas con azafrán cuando Nerón entró en la ciudad. (2)

En España, el azafrán fue introducido por los musulmanes durante la Edad Media (su nombre deriva de la palabra “zahafarm”, que proviene a su vez del persa “safra” o amarillo), siendo Aragón y el interior de Valencia las principales zonas de cultivo.

Pero, curiosidades aparte, en la actualidad el azafrán español se produce principalmente en Castilla la Mancha y Teruel. Precisamente de esta última región proviene, como le comenté al principio, el azafrán del que quiero hablarle hoy: un azafrán especial que destaca sobre el resto, tanto por sus virtudes gastronómicas como por sus propiedades medicinales, que son las que realmente nos interesan ahora.

Veamos por qué.

Un azafrán único

En la Comarca del Jiloca, una pequeña región de Teruel, se cultiva de forma artesanal, manual y ecológica un azafrán único. Este cultivo data de la Edad Media y está muy ligado a la cultura y tradición de la zona. Además, allí se aplican unos métodos de recolección y producción específicos que dan aún más valor, si cabe, a la especia más cara del mundo. Son estos:

  1. La recolección del azafrán tiene lugar en los meses de octubre-noviembre y se hace a primera hora de la mañana cuando la rosa del azafrán florece, para evitar que ésta se marchite y los estigmas pierdan su aroma y su color.
  2. A continuación, los estigmas se separan de forma manual en lo que se conoce como desbriznado o monda. El proceso de monda es muy delicado y se lleva a cabo alrededor de una larga mesa, donde se separan cuidadosamente a mano los tres filamentos del resto de la flor. Idealmente, el objetivo es conseguir los tres filamentos unidos a su estilo, pero con la menor proporción posible de porción amarilla del estilo.
  3. Una vez separados, los estigmas se secan. Este secado se lleva a cabo mediante el método de tostado tradicional, que consiste en colocar el azafrán en un cedazo harinero de tela metálica fina o de seda sobre una plancha de hierro calentada por gas butano. Durante una hora se mueve el azafrán suavemente, en un proceso muy delicado que se debe realizar de manera controlada para evitar que el producto no se deteriore. (3)

Estos métodos de producción artesanal hacen que la especia resultante, el azafrán de Teruel, sea muy apreciada como colorante y aromatizante culinario. Pero también por sus múltiples aplicaciones terapéuticas, entre las que destaca su efecto ansiolítico y antidepresivo que le mencioné al principio.

Un “Prozac” natural sin efectos secundarios

A pesar de que no ha sido hasta nuestros días cuando la ciencia ha podido estudiar en mayor profundidad la composición del azafrán, algunas de sus propiedades medicinales eran conocidas desde tiempos ancestrales.

En la medicina tradicional persa, por ejemplo, era habitual el uso del azafrán para los problemas de garganta, los trastornos menstruales y reducir la inflamación. (4)

También tenía aplicaciones variadas en la medicina ayurvédica, usándose para tratar el asma, la artritis, los resfriados y también como afrodisíaco y adaptógeno. (5) (6)

Pero, gracias a la investigación, esto es lo que también sabemos hoy:

  • Los estigmas del azafrán contienen principalmente carotenoides heterosídidos, como el alfa y beta caroteno, la zeaxantina y licopeno, destacando especialmente la crocina (éster de crocetina) que es responsable del potente poder colorante del azafrán.

  • Uno de sus principios, la picrocrocina, da lugar durante el secado de la especia al safranal, el principal compuesto del aceite esencial del azafrán que le da su aroma característico. (7)


    Pues bien, según han demostrado diferentes estudios aleatorizados, la crocina tiene una acción beneficiosa en los cuadros de depresión leve a moderada, y también puede ser útil para paliar los efectos negativos derivados del estrés y la ansiedad. (8)

    Sus propiedades antidepresivas son tan eficaces que algunos trabajos científicos incluso las comparan con el efecto de medicamentos que contienen imipramina y fluoxetina, como el famoso Prozac. Y huelga decir que sin ninguno de sus efectos secundarios (nerviosismo, dificultad para respirar o tragar, convulsiones, pérdida del deseo o la capacidad sexual, dolor articular, fiebre, o alucinaciones, entre otros). (9)

    En un ensayo aleatorizado doble ciego se concluyó que el efecto del extracto de estigmas de azafrán fue similar al de la imipramina en el tratamiento de la depresión leve o moderada.

    Según este estudio, los estigmas de azafrán, administrados en cápsulas de 30 mg/día durante 6 semanas, presentaban una eficacia similar a la imipramina en cápsulas de 100 mg/día, pero sin los efectos secundarios de ésta, como sequedad en la boca y sedación. (10)

    Otro estudio también pone de manifiesto que el extracto de pétalo de azafrán ha proporcionado resultados positivos para el tratamiento de la depresión en comparación con la fluoxetina. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente para recibir cápsulas de ambos compuestos mañana y tarde durante 8 semanas. Al final del ensayo, en ambos tratamientos la tasa de remisión fue del 25% en los dos grupos. (11)

    Además, el azafrán ha resultado eficaz sobre los efectos secundarios de los antidepresivos a base de fluoxetina, entre los que se encuentran determinadas disfunciones. En un estudio sobre 38 mujeres que sufrían depresión estabilizada con fluoxetina, tras recibir dosis de 30 mg/día de azafrán, experimentaron mejoría sobre los problemas sexuales inducidos por la fluoxetina, incluyendo la excitación, la lubricación y la disminución del dolor.

    También contra placebo, un tratamiento de pétalos de azafrán durante 6 semanas obtuvo un resultado significativamente mejor en la Hamilton Depression Rating Scale, el método que evalúa la eficacia de los tratamientos antidepresivos. (12)

    Respecto al modo de acción del azafrán, se ha propuesto que el safranal y la crocina pueden inhibir la recaptación de dopamina, norepinefrina y serotonina. Así, al permanecer la serotonina más tiempo en el cerebro, se estimulan sus efectos positivos ayudando a hacer frente a la depresión y a los estados de ansiedad. (13)

    Los estudios no dejan lugar a la duda sobre la eficacia ansiolítica y antidepresiva del azafrán. Si usted se está medicando en la actualidad contra la depresión, no puede ignorar su capacidad para combatirla eficazmente de forma 100% natural e inocua.

    Enseguida le hablaré del complemento que va a ayudarle a sentirse mucho más animado, pero si sufre otro tipo de problema en materia de salud, le invito a que siga leyendo, pues es posible que también encuentre una solución para sus males en esta sorprendente especia.

Una especia disfrazada de médico

Al margen de su acción antidepresiva, la investigación científica no deja de sacar a la luz nuevas propiedades del prodigioso azafrán. Así, también se ha descrito su acción como:

  • Antioxidante. La crocina, picrocrocina, crocetina y safranal eliminan radicales libres y reducen el estrés oxidativo. La medicina tradicional india ya utilizaba el azafrán para el tratamiento de disfunciones cognitivas por su efecto neuroprotector, que mejora la memoria y el aprendizaje. Los estudios actuales confirman su uso para ayudar a la protección neuronal frente al daño oxidativo: el extracto de azafrán puede eliminar los radicales libres, en especial los aniones superóxido. (14)

    Se ha propuesto además una potencial actividad anticancerígena de los extractos de azafrán, que aún precisa de mayor número de ensayos clínicos. Este efecto podría estar relacionado con la modulación de la actividad antioxidante, inmunomoduladora y de la peroxidación lipídica. (15)

  • Afrodisíaco. El azafrán también ha sido utilizado tradicionalmente por sus propiedades afrodisíacas y para tratar la disfunción eréctil. Un estudio piloto señaló una mejora de la función sexual al aumentar el número y la duración de las erecciones en 20 pacientes que habían consumido azafrán durante 10 días. (16)
  • Analgésico. Otros usos del azafrán incluyen el tratamiento de los síntomas del síndrome premenstrual y de forma tópica para la gingivitis y molestias de la dentición, gracias a su efecto analgésico. También se ha descrito a nivel experimental su acción hipolipemiante, hepato protectora y oxigenante tisular. (17)
  • Además, el azafrán es rico en vitamina C y B6 y tiene una alta concentración de magnesio, potasio y hierro. Es digestivo, anticonvulsivo y su acción ligeramente sedante es eficaz para combatir el estrés y el insomnio.

¡Toda una caja de sorpresas, el azafrán!

Lo único que le queda ya por saber (y supongo que es justo lo que se estará preguntado ahora) es cómo puede beneficiarse de todas estas propiedades saludables que le ofrece el azafrán. Como se imaginará, no lo logrará sólo a base de tomar paella.

Cómo tomar azafrán en un complemento nutricional

El complemento que hoy he seleccionado para usted no se parece al resto de productos elaborados a partir de estigmas de azafrán. Me ha llamado la atención sobre él su origen, su dosificación y, sobre todo, su producción de forma ecológica y artesanal.

Este azafrán procede del pueblo de Blancas (Comarca del Jiloca), en Teruel, donde se recolecta de manera tradicional: los estigmas del azafrán sólo se obtienen al amanecer y tras arduos procesos manuales, y el desbriznado y el secado de los filamentos se realiza desde la sólida experiencia y las técnicas tradicionales de los agricultores de esta zona.

El resultado es una materia prima de una calidad excepcional. Tanto es así que este complemento nutricional está certificado por el Comité Aragonés de Agricultura Ecológica (CAAE).

Y a diferencia de otros extractos del mercado, este azafrán ha sido seleccionado en hebra por contener mayores concentraciones de principios activos, garantizando así su contenido en crocina y safranal que confieren a este complemento sus propiedades antidepresivas, antiestrés y ansiolíticas.

Además de su calidad, también es reseñable el esfuerzo del laboratorio por ofrecer un complemento a base de “oro rojo” a un precio asequible. Siempre es de agradecer que el precio no sea un obstáculo para poder acceder a tantas propiedades beneficiosas para la salud como las que atesora el azafrán.

Así, con el consumo de una sola cápsula al día de este excepcional azafrán de Teruel, usted obtiene 15 mg de estigmas triturados de azafrán (Crocus sativus L.), que le garantizan:

  • Acción antiinflamatoria.
  • Efecto ansiolítico y antidepresivo.
  • Mejorar la memoria y el aprendizaje
  • Hacer frente al estrés oxidativo para que sus células envejezcan menos y de forma más saludable.

¿Está preparado para redescubrir el azafrán?

Le animo a que lo haga (sobre todo si usted sufre depresión leve o moderada) y compruebe todas sus extraordinarias propiedades de primera mano. Estoy seguro que cuando el poder curativo del azafrán llegue a su vida, lo hará para quedarse.

Si lo desea, puede pedir su complemento de azafrán de Teruel en este enlace.

P.D: A pesar de sus múltiples beneficios para la salud y su calidad contrastada, este complemento sólo está dirigido al público adulto. No se debe consumir durante el embarazo o la lactancia, y tampoco si está siguiendo un tratamiento con antidepresivos. Respete la dosificación del etiquetado y consulte siempre con su médico si está tomando otra medicación.

Fuentes:

  1. Berdonces (2009) Gran diccionario ilustrado de las Plantas Medicinales descripción y aplicaciones. Oceano Ambar.
  2. The chemical composition of saffron: color, taste and aroma (2006) By A. Z. Aramburu, G. L. A. Diaz-Marta, M. C. Delgado Editorial Bomarzo.
  3. Álvarez and Mallor (2009) Evaluación de parámetros de calidad del azafrán de Jiloca (Teruel) ITEA Vol. 105 (1), 61-66.
  4. Akhondzadeh et al. (2004) Comparison of Crocus sativus L. and imipramine in the treatment of mild to moderate depression: A pilot double-blind randomized trial. BMC Complement Alternat Med 4:12.
  5. Bhandari (2015) Crocus sativus L. (saffron) for cancer chemoprevention: A mini review. J Tradit Complement Med 5(2): 81–87.
  6. Samarghandian and Borji (2014) Anticarcinogenic effect of saffron (Crocus sativus L.) and its ingredients. Pharmacognosy Res 6(2): 99-107.
  7. Vanaclocha and Cañigueral (2003) Fitoterapia. Vademécum de prescripción. Elsevier.
  8. Wang et al. (2010) Antidepressant properties of bioactive fractions from the extract of Crocus sativus L. J Natural Medicines 64 (1): 24-30.
  9. Hausenblas et al. (2013) Saffron (Crocus sativus L.) and major depressive disorder: a metaanalysis of randomized clinical trials. J Integr Med 11(6): 377–383.
  10. Akhondzadeh et al. (2004) Comparison of Crocus sativus L. and imipramine in the treatment of mild to moderate depression: A pilot double-blind randomized trial. BMC Complement Alternat Med 4:12.
  11. Akhondzadeh basti A, Moshiri E, Noorbala AA, Jamshidi AH, Abbasi SH, Akhondzadeh S. Comparision of petal of Crocus sativius L. and fluoxetine in the treatement od depressed outpatients: a pilot double-blind randomized trial. Prog Neuropsychopfarmacol Biol Psychiatry. 2007 Mar 30;31(2): 439-42.
  12. Moshiri E, Basti AA, Noorbala AA, Jamshidi AH, Hesameddin Abbasi S, Akhondzadeh S. Crocus sativius L (petal) in the treatment of mild-to moderate depression: a double-blind, randomized and placebo-conrolled trial. Phytomedicne. 2006 Nov; 13(9-10):607-11.
  13. Hausenblas et al. (2013) Saffron (Crocus sativus L.) and major depressive disorder: a metaanalysis of randomized clinical trials. J Integr Med 11(6): 377–383.
  14. Ghaffari et al. (2015) Saffron ethanolic extract attenuates oxidative stress, spatial learning, and memory impairments induced by local injection of ethidium bromide. Res Pharm Sci. 2015 May-Jun; 10(3): 222–232.
  15. Bhandari (2015) Crocus sativus L. (saffron) for cancer chemoprevention: A mini review. J Tradit Complement Med 5: 81-87.
  16. Shamsa et al. (2009) Evaluation of Crocus sativus L. (saffron)
  17. Vanaclocha and Cañigueral (2003) Fitoterapia. Vademécum de prescripción. Elsevier.