[ALERTA CALIMA] Cómo protegerse del polvo en suspensión

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Segundo día de ambiente plomizo e irrespirable en buena parte de nuestro país por culpa de la calima.

Por eso le escribo este breve mensaje urgente: para compartir con usted claves con las que puede protegerse del polvo en suspensión y las micropartículas que han desplomado estos días la calidad del aire de nuestro país a niveles alarmantes. ¡Nada menos que los peores del mundo!

Cielos naranjas y plomizos, lluvias de arena, aire opaco e irrespirable… este es el fenómeno meteorológico que estamos viviendo y que, más allá de su espectacularidad, supone un auténtico riesgo para la salud.

Como seguramente ya sabe, se debe a una ola de aire africano provocado por la borrasca “Celia” y que se está notando incluso en países mucho más al norte, como por ejemplo Suiza.

Se prevé que la situación se alargue al menos hasta el jueves, aunque se trata solo de estimaciones.

Pero, ¿por qué es este aire tan peligroso para la salud?

Las micropartículas se cuelan en sus pulmones… y en su sangre

En la calima hay una elevada concentración de micropartículas peligrosas para la salud.

En concreto de PM10, considerado el contaminante más desfavorable. Pues bien, se han registrado hasta ¡1.000 μg por metro cúbico! en lugares como Alicante y Murcia.

Esto es una barbaridad y ha derivado en que se decreten alertas por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Para que se haga una idea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene establecido el -por otra parte nada riguroso- umbral de seguridad en los ¡45 μg/m3! diarios para estas PM10.

Además, su facilidad para atravesar las barreras de protección del organismo es pasmosa. Y una vez en los bronquios y los alvéolos -es decir, ya dentro de los pulmones- el paso al torrente sanguíneo es pan comido.

Una “sorpresa” en el polvo africano

Varios estudios han demostrado que cada año salen de los desiertos miles de millones de toneladas de polvo en forma de diminutas partículas, que tienen a su vez adheridas decenas de miles de bacterias.

Estas no son necesariamente malas, pero dan buena cuenta de la cantidad de sustancias que pueden hallarse en el polvo aéreo y de las cuales ni siquiera somos conscientes.

En forma de autopistas de polvo aéreo, estas nubes tóxicas recorren miles de kilómetros en muy poco tiempo.

Así, se estima que tardan en llegar del Sahel a la Península tres días. Y cruzan al Atlántico una semana.

Si está notando los síntomas debe protegerse

Muchos ya han percibido el picor constante en la garganta, los ojos, la nariz…

Por supuesto, deben tener especial cuidado las personas mayores, las embarazadas, los asmáticos, quienes sufren EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), los niños, etc.

Y muy particularmente, también, los pacientes cardiovasculares. Y es que los días de alta contaminación con un aumento de micropartículas PM10 aumenta el número de infartos y de muerte cardiovascular, así como los ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca.

Ahora bien, en general todo el mundo debe seguir unas pautas de seguridad para evitar que la calima derive en algún trastorno como falta de aire, tos, fatiga, cefalea y otros problemas de salud más graves cuando los tóxicos pasan al torrente sanguíneo.

Veamos cómo pueden protegerse usted y su familia:

Así debe protegerse del polvo en suspensión

Lo primero es evitar por todos los medios la exposición prolongada; por ejemplo, optando por desplazarse en transporte (en lugar de andando) y realizando cualquier actividad, incluido el deporte, siempre en interiores.

Además, conviene recuperar lo que durante muchos meses fue un accesorio obligatorio: ¡la mascarilla! Si puede, utilice incluso una FFP2, considerada la mejor para protegerse de la entrada al sistema respiratorio de este tipo de micropartículas.

Por otro lado, conviene mantenerse muy bien hidratado, evitando la irritación y ayudando a limpiar de paso la garganta y las vías respiratorias.

Y, en caso de sentir molestias o tos, tome buena nota de estas plantas para tomar en infusión (por separado o juntas):

  • El llantén (Plantago major). Esta es, debido a su riqueza en mucílagos -fibras solubles muy calmantes-, una de las plantas recomendadas por excelencia en caso de irritación en las vías respiratorias.
  • El marrubio (Marrubium vulgare), uno de los calmantes vegetales más poderosos de la Naturaleza y que además ofrece un potente efecto expectorante, ayudando a limpiar el aparato respiratorio.
  • El tomillo (Thymus vulgaris), que también ayuda a mitigar los síntomas de la tos seca y las molestias de garganta por su riqueza en aceites esenciales y que tiene, además, una actividad espasmolítica a nivel de las vías respiratorias, por lo que calma la tos.

Ya por último, no viene nada mal dar un extra de vitamina C al organismo, muy antioxidante y responsable en parte del efecto desintoxicante del líquido bronquial, encargado de filtrar el aire que llega a los pulmones.

Para optimizar sus aportes, además de los clásicos cítricos no olvide los pimientos rojos, el brócoli, los kiwis… Y si tiene la oportunidad apueste por los siguientes frutos (también puede ser en forma de complemento), excepcionalmente ricos en esta vitamina:

  • La acerola (Malpighia emarginata), con mucho una de las grandes fuentes de esta vitamina en todo el reino vegetal.
  • El camu-camu (fruto de la Myrciaria dubia).
  • El escaramujo (de la Rosa canina o rosal silvestre).

La calima durará, previsiblemente, solo unos días. Pero vale la pena cuidarse con esmero para no pagar las consecuencias después. ¡Y más todavía si se encuentra en un grupo de riesgo!

Y un último apunte: si tiene mascotas en casa, evite sacarlas de paseo más que lo estrictamente necesario estos días. Y es que también ellas sufren enormemente los estragos de este polvo contaminante.


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