Esta frase habla por sí sola: un número creciente de hospitales en varios países de nuestro entorno está adoptando la aromaterapia como herramienta terapéutica.

Muchos de ellos ya habían comenzado a hacerlo antes de la crisis desatada por el coronavirus, incluso difundiendo aceites esenciales (AE) en sus salas de tratamiento. Por ejemplo:

  • El Hospital Saint-Nicolas d’Angers, en Francia, utiliza desde hace años los AE de naranja dulce, de lavandín y de hierba limón contra el insomnio y la ansiedad de los residentes mayores. ¡Ha recibido incluso un premio por ello! (1)
  • El también francés Hospital Valenciennes ha implementado más de 18 protocolos que utilizan AE contra el dolor (por ejemplo, el de eucalipto y el de gaulteria), los hematomas (en este caso, el de helicriso italiano o siempreviva del monte), la ansiedad (mejorana, lavanda…), etc. Los médicos hablan de “muy buenos resultados” tras su aplicación. (2)
  • El hospital Mouscron, en Bélgica, utiliza los AE de tomillo, de limón y de eucalipto para calmar el insomnio de sus pacientes. (3)

Y algo más lejos, en Estados Unidos, la clínica Vanderbilt ha conseguido reducir el estrés de sus cuidadores de un 41 a un 3% gracias al uso de la aromaterapia en sus pasillos. (4)

¿Qué hay de España?”, se estará preguntando.

Pues bien, aquí siguen su curso tímidos intentos por acercar los beneficios de la aromaterapia al ámbito hospitalario. Como por ejemplo el del Hospital Sant Jaume de Calella, en Barcelona, que comenzó a usarla en 2019 para mejorar y facilitar los alumbramientos. (5)

Entonces, ¿por qué se subestima el poder de la aromaterapia?

Los hospitales que utilizan la aromaterapia no lo hacen simplemente para desodorizar y aromatizar sus ambientes, sino porque los aceites esenciales pueden mejorar tangiblemente la salud de sus pacientes.

Los investigadores de la Universidad de Tottori, en Japón, son probablemente unos de los máximos valedores de esta tesis. De hecho, llevan años probando los efectos de los aceites esenciales en la enfermedad de Alzheimer.

En este sentido, gracias a un estudio con 128 pacientes expuestos a dos difusiones diarias de aceites esenciales, concluyeron que estos tienen “efectos positivos notables” tanto en la memoria como en la calidad del sueño y en la concentración de los enfermos. (6)

La razón es simple: los vapores que emiten relajan el sistema límbico, que funciona como “asiento” de las emociones. (7)

Y por eso se dice (y se ha demostrado) que, por ejemplo, los “hechizantes” olores de albahaca recién cortada apaciguan el corazón, que el aroma exótico del eucalipto disminuye la presión arterial, que la picante esencia del limón abre las vías respiratorias…

El arma antiséptica de la Naturaleza

Conseguir que un factor tan nocivo para la salud como es el estrés se desvanezca genera importantes efectos beneficiosos no solo en el cerebro, sino también en muchas otras funciones corporales.

Pero es que los aceites esenciales ofrecen muchas otras propiedades interesantes para la salud. Una de ellas, su enorme capacidad para deshacerse de los mohos y las bacterias, en especial los estafilococos.

Esa es sin duda una de las claves que está convirtiendo a los aceites esenciales en un valor al alza en los hospitales de cada vez más países: ¡son excelentes antisépticos naturales!

No son pocos los estudios que han abordado el impacto de la aromaterapia sobre la proliferación bacteriana. (8)

Algunas de las conclusiones más relevantes apuntan que, en solo 30 minutos, los aceites esenciales son capaces de librar el aire de mohos y bacterias. Y después de 9 horas de difusión el aire quedaría limpio de todo tipo de colonias microbianas.

Es decir, que usted podría respirar un aire puro, casi equivalente al de la alta montaña… ¡después de solo un día de difusión en casa!

¿Por qué ahora es el mejor momento para difundir AE en el hogar? 

Sencillamente, porque permanecer confinado en casa es nefasto para los pulmones.

En casa respiramos constantemente -y lo que es peor, sin darnos cuenta- aire interior contaminado por gases de cocina, por dióxido de carbono, por barnices, pinturas, alfombras y también por los detergentes y las lejías que se usan en la limpieza.

En este punto de nuevo son varios los estudios que han demostrado el elevado riesgo: resulta que el aire interior está ¡hasta 5 veces más contaminado que el exterior! Y de hecho se sospecha que esta contaminación produce hasta 1,5 millones de muertes prematuras al año en todo el mundo. (9) (10)

Me imagino lo paradójico que esto le parecerá en este momento, con la amenaza del coronavirus fuera de casa, pero sin poder sentirse a salvo en su interior…

No se inquiete. Hay formas sencillas de depurar el aire interior y mejorar su calidad. Ventilar bien todas las estancias del hogar es la primera medida, por supuesto, pero en cualquier caso el efecto no dura más de dos horas (por no hablar de que, dependiendo de dónde viva, de ese modo podrían entrar el humo de los coches y otros contaminantes).

Ahora mismo voy a explicarle cómo puede poner solución a este problema. Pero antes permítame ahondar en algo todavía más grave y que se conoce muy poco.

A los virus les encanta el aire contaminado

No quiero alarmarle innecesariamente, pero la verdad es que hay algo que debe tener muy en cuenta estos días: por desgracia el coronavirus “adora” el aire interior contaminado.

Según acaba de publicar un estudio de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), esto se debe a que las partículas finas -similares a las PM2.5- aumentan la tasa de mortalidad ocasionada por el virus, ya que ambos atacan a los mismos receptores en los pulmones. (11)

Y ¿cuál es el lugar con más partículas concentradas de este tipo? Sí, el interior de las casas. (12)

Pues bien, lo que yo le propongo, como seguro que ya intuye a estas alturas, es utilizar los aceites esenciales (AE) para combatir este problema. Ojo: estos no destruyen las partículas finas, pero sí luchan contra sus efectos inflamatorios gracias a numerosos compuestos activos (como el estragol, el eugenol o el isoeugenol).

Estas virtudes han sido ampliamente demostradas por la ciencia. Y las cifras sobre su efectividad concluidas por algunos investigadores son, simplemente, espectaculares. (13) (14)

Ahora bien, no todo es tan sencillo como parece. También pueden plantearse problemas dependiendo del difusor que se utilice, ya que algunos alteran la naturaleza de esos AE.

Precisamente por ello voy a aconsejarle las mejores opciones.

¿Qué debe tener en cuenta a la hora de elegir un difusor?

Lo primero, que no todos los difusores actúan igual; como ha visto, algunos incluso cambian las propiedades de los AE. Es el caso, por ejemplo, de los que emiten calor suave. Esta es la tecnología más extendida y, sin embargo, también la más ineficaz, dado que el calor puede modificar y oxidar ciertas moléculas activas como el d-limoneno o el linalol. 

Por su parte, otros difusores mantienen los aceites esenciales intactos, pero no los difunden de la forma correcta por toda la estancia, por lo que resultan inútiles incluso para una habitación de pequeñas dimensiones.

Ahora bien, afortunadamente hay difusores efectivos, los cuales expulsan las esencias en pequeñas gotas antes de impulsarlas a gran velocidad hacia el aire, sin dañar sus propiedades terapéuticas.

Y lo que es mejor todavía: estas microgotas se vuelven tan finas que permanecen en suspensión durante mucho tiempo; el 50% aún podría estar presente en el aire incluso 24 horas después de la difusión.

¿Cuál es el mejor difusor?

Teniendo en cuenta todas las características mencionadas, el más recomendable de todos es el que se conoce como “difusor seco”.

Su uso no requiere agua ni ningún otro líquido, sino solo los propios AE, siendo la presión del aire la que, de forma volatilizada, extrae los componentes.

Es fácil de usar, ofrece una concentración máxima de micropartículas aromáticas y también es efectivo en estancias amplias.

Ahora bien, deberá tener en cuenta que requiere una gran cantidad de AE, así como una fuente de alimentación eléctrica y, por lo general, se trata de un dispositivo bastante frágil.

Lo mejor de todo es que este difusor le servirá para todos los usos: desodorizar y desinfectar el ambiente, sanear su esfera broncopulmonar y también le ayudará a regular sus emociones (en caso de agitación, ansiedad…).

Combine los AE para implementar sus efectos

Para terminar, quiero ofrecerle unas cuantas ideas de mezclas y de los AE más útiles para cada uno de estos usos:

Podrá hacer una mezcla desodorizante muy efectiva mezclando 30 gotas de esencia de naranja (Citrus sinensis), 20 de AE de lavanda (Lavandula officinalis) y otras 20 de AE de palo de Hô (Cinnamomum camphora QT linalol).

En el caso de querer una sinergia entre los mejores AE desinfectantes, pruebe 30 gotas de AE de menta de hojas angostas (Eucalyptus radiata), 30 de AE de árbol de té (Melaleuca alternifolia) y 20 de AE de limón (Citrus × limon).

Por su parte, como excelentes antimicrobianos para limpiar la esfera broncopulmonar destacan los AE de laurel (Laurus nobilis), de mejorana (Origanum majorana), de ravintsara (Cinnamomum camphora QT cineol) y de tomillo (Thymus vulgaris QT geraniol).

Y asimismo los AE de bergamota (Citrus × bergamia), de citronela (Cymbopogon citratus), de mandarino (Citrus reticulata) y de limón ayudan a calmar los estados de agitación, mientras que el de pícea negra (Picea mariana), el de ravintsara, el de abeto siberiano (Abies sibirica), el de pino silvestre (Pinus sylvestris), el de menta piperita (Mentha x piperita) y el de palo de Hô poseen efectos tonificantes.

Los AE de incienso (Boswellia carterii), de albahaca sagrada (Ocimum sanctum), de manzanilla (Chamaemelum nobile) y de mejorana, por último, se consideran AE equilibrantes, muy adecuados para las situaciones de nervios o ansiedad.

Espero haberle dado un buen punto de partida para que, si no lo hace ya, se anime y empiece a beneficiarse de la gran fuente de salud que ofrece la aromaterapia. Le permitirá sanear por completo el aire de su casa, lo que tal y como usted mismo ha visto es ahora más necesario que nunca.

¡A su salud!

 

Fuentes:

 

  1. “Alzheimer et odorat: Quand les arômes restaurent la mémoire”. Docteur Jean-Pierre Willem.
  2. “Protocoles d’aromathérapie à l’hôpital de valenciennes”. Aromage. Ago. 2015.
  3. “Le bloc d’accouchement. La salle de travail d’accouchement”. Centre Hospitalier de Mouscron.
  4. Evidence Based Practice and Nursing Research. SPOTLIGHT:  Juli Reynolds, BSN, RN4-CC.Nurses’ Perception and Competency on Essential Oils for Patient Care”. VanderBilt Universty-Medical Center.
  5. “El Hospital de Calella incorpora la aromaterapia para facilitar el parto”. Feb 2019. La Vanguardia.
  6. Daiki Jimbo, Yuki Kimura, Miyako Taniguchi, Masashi Inoue, Katsuya Urakami. “Effect of aromatherapy on patients with Alzheimer’s disease”. Psychogeriatrics. 2009 Dec; 9(4): 173–179.  
  7. Matthews, Julie. Alternative Medicine; Mendota Heights. “Essential Oils lower cortisols and help reduce stress”. N.º 43, (Dec 2018): 24-25.
  8. Serawit Deyno, Andrew G. Mtewa, Abiy Abebe, Ariya Hymete, Eyasu Makonnen, Joel Bazira, Paul E. Alele. “Essential oils as topical anti-infective agents: A systematic review and meta-analysis”. Complementary Therapies in Medicine, Volume 47, 2019, 102224.
  9. Luis Carazo Fernándeza et Al. “Indoor Air Contaminants and their Impact on Respiratory Pathologies” Portald. Neumobroncol. Vol. 49. Núm. 1. páginas 22-2. Enero 2013.
  10. United States Environmental Protection Agency. Report on the Environment, Indoor Air Quality: “What are the trends in indoor air quality and their effects on human health?”.
  11. Xiao Wu, Rachel C. Nethery, Benjamin M. Sabath, Danielle Braun, Francesca Dominici. “Exposure to air pollution and COVID-19 mortality in the United States: A nationwide cross-sectional study”. medRxiv 2020.04.05.20054502.
  12. “Contaminación del aire de interiores y salud”. 8 de mayo de 2018. Organización Mundial de la Salud (OMS).
  13. Miguel MG. “Antioxidant and anti-inflammatory activities of essential oils: a short review”. Molecules. 2010;15(12):9252 Published 2010 Dec 15.
  14. Babar Ali, Naser Ali Al-Wabel, Saiba Shams, Aftab Ahamad, Shah Alam Khan, Firoz Anwar. “Essential oils used in aromatherapy: A systemic review”. Asian Pacific Journal of Tropical Biomedicine, Volume 5, Issue 8, 2015, Pages 601-611, ISSN 2221-1691.

Imágenes:

  1. Romuald Augé, Hospital La Rochelle.