Érika tiene 16 años y vive en Alicante. Ayer un medio de comunicación, el diario El Mundo, decidió detenerse en su historia y en el antes y el después que marcó su vida: la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH). Antes de la vacunación era una niña sana, deportista y magnífica estudiante y, tras la vacuna, ha quedado postrada en una silla de ruedas con todos sus sueños rotos.

En nombre de Érika y de tantas otras niñas que están sufriendo sus efectos adversos, el Dr. Carlos Álvarez-Dardet abandera la causa contra la vacuna del papiloma humano, que se comercializa en España con los nombres Cervarix y Gardasil. Una vacuna “inútil, innecesaria y peligrosa”.

Cuando el Dr. Álvarez-Dardet y la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP) lanzaron una petición pública para solicitar firmas contra la vacuna, desde Salud, Nutrición y Bienestar le ayudamos a difundirla, porque era moralmente necesario implicarnos y sacar a la luz lo que está ocurriendo. Y por eso le pedí que usted también la firmara y animara a sus contactos a hacerlo.

Hoy le invito a leer en El Mundo la historia de Érika. A mirar la foto de Érika sentada en su silla de ruedas sonriendo a la cámara, a escucharla explicar con sus propias palabras lo que le pasa. A adentrarse en una historia con nombre y apellidos que pone voz a la de tantas otras niñas que permanecen en el anonimato.

“La vacuna de Érika”. El Mundo. Actualizado: 13/07/2015

http://www.elmundo.es/cronica/2015/07/12/559ff73146163f0b2f8b459a.html

Como se dice en el reportaje, “en medio de la tormenta antivacunas, su historia añade una dimensión nueva, diferente, a la polémica de estas semanas”.

Y, una vez más, aún a riesgo de ser insistente, también le pido, si aún no lo ha hecho, que firme la petición que ayude a frenar este sinsentido: estar vacunando indiscriminadamente con una vacuna que no sirve para nada y que como “daños colaterales” está dejando graves secuelas a centenares de niñas.

Sacar la vacuna del VPH del calendario de vacunación en tanto no haya garantías suficientes sobre su necesidad, seguridad y eficacia es una respuesta prudente y responsable ante las dudas que suscita en el ámbito científico y el goteo incesante de víctimas de sus efectos adversos. Y eso es exactamente lo que se pide en la petición, que próximamente el Dr. Álvarez-Dardet y la AAVP presentarán al Gobierno.

Todas y cada una de nuestras firmas cuentan. Ya somos más de 29.000 personas las que hemos firmado la petición. Somos muchos, pero todavía no es suficiente.

Por eso le pido que nos ayude a conseguir que otros también la firmen, reenviando a sus conocidos y amigos este mismo texto. Que lean la historia de Érika. Que escuchen al Dr. Carlos Álvarez-Dardet. Y que después, si lo desean, firmen a su vez la petición.

Porque todos juntos seremos más fuertes.

Está en juego la salud de toda una generación. Entre todos debemos paralizar las vacunaciones contra el VPH y abrir un debate real sobre la seguridad y eficacia de esta vacuna antes de inyectársela a una sola niña más.

Contamos con su ayuda. Entre todos podemos lograrlo.

Fuente:

Imagen de Érika y su madre de la portada cedida por El Mundo (http://www.elmundo.es).