La idea comúnmente aceptada de que cuando se pierde un sentido los otros se agudizan para compensar esa pérdida, en el caso del oído y la vista parece ser errónea. Y es que un reciente estudio ha señalado que la visión desempeña un papel fundamental en la calibración del espacio auditivo, hasta el punto de que tener problemas de vista o incluso ceguera hace que se perciban peor los sonidos(1).

Para confirmar esta posible relación los investigadores expusieron a personas que sufrían distintos tipos de pérdida de visión (incluidos miopes) a estímulos sonoros: una conversación, música, ruido y reverberaciones (ecos). Todos se reprodujeron a diferentes distancias respecto a los oyentes (entre 1 y 13 metros), quienes tuvieron los ojos tapados en todo momento. A continuación, se les pidió que indicaran a qué distancia consideraban que estaban los diferentes sonidos.

Los resultados fueron cuanto menos curiosos, pues todas las personas con problemas de vista mostraron una peor percepción auditiva en comparación con las que veían bien. Pero, además, esta percepción era aún menos precisa en los casos de pérdida visual severa; por ejemplo, percibían los sonidos el doble de lejos de lo que estaban en realidad.

Fuentes:
1. Kolarik, A.J., Raman, R., Moore, B.C.J. et al. The accuracy of auditory spatial judgments in the visually impaired is dependent on sound source distance. Sci Rep 10, 7169 (2020). https://doi.org/10.1038/s41598-020-64306-8.