La labor que realizan los cuidadores no profesionales, es decir, los que no reciben ningún tipo de remuneración, no trae consigo sólo la recompensa de saber que están ayudando a mejorar la calidad de vida de sus familiares; el 61% de estos cuidadores señala que necesitan algún tipo de atención médica o asistencia psicológica debido al estrés y depresión que acarrea esta labor.

Por este motivo ha surgido una iniciativa que pretende sensibilizar sobre el papel fundamental que tienen los familiares en la vida de los pacientes a los que cuidan, y que se ha confirmado en un estudio internacional que contó con 3.516 cuidadores no profesionales de España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Estados Unidos y Australia.

Se observó así que el 43% de los cuidadores no remunerados pone la salud de su familiar por encima de la suya propia, lo que trae graves consecuencias en la salud del cuidador: el 71% está siempre cansado, mientras que el 61% indica que desde que empezó con esta labor su salud se ha visto resentida.

Fuente: Embracing Carers.