Si es usted lector asiduo de Tener S@lud no hará falta que le diga que la alimentación correcta puede devolverle y ayudarle a conservar la buena salud. Y es que, en efecto, todo lo que come, absolutamente todo, o le acerca a la enfermedad o le aleja de ella.

Ahora bien, eso no implica que tenga que pasarse largas horas en la cocina elaborando complejas recetas. Al contrario. Basta con saber qué alimentos hay que incorporar a la dieta, cuáles priorizar, cómo prepararlos para extraer al máximo sus propiedades y cómo combinarlos entre sí. ¡Y listo!

Como prueba de ello, hoy le traigo una receta 100% saludable y absolutamente sabrosa cuya elaboración es de lo más sencilla: unas alubias con mejillones que, además de deliciosas, son inmejorables para proteger la salud cardiovascular.

Lo que está claro es que comer sano no está reñido con elaborar platos deliciosos sin grandes esfuerzos, ¡y usted va a comprobarlo hoy mismo!

Y no piense que le estoy dando esta receta simplemente por su sabor. Se la doy porque es lo que yo llamo una “receta-medicamento”; es decir, un plato cargado de propiedades preventivas y curativas que creo que vale la pena dar a conocer.

Encienda los fogones y ajústese el delantal: ¡hoy toca cocinar por la salud de su corazón!

Receta de alubias con mejillones (para cuatro personas)

Ingredientes:

  • 1 kg de mejillones.
  • Unos 320 g de alubias desgranadas y puestas en remojo desde la noche anterior. En caso de urgencia también pueden usarse dos botes de alubias blancas ya cocidas y bien lavadas.
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen.
  • 1 cebolla grande.
  • 20 cl de vino blanco.
  • 2 cucharadas soperas de mostaza picante.
  • 1 cucharada sopera de mostaza “a la antigua” (también puede ser mostaza de grano, elaborada a partir de semillas enteras de la especie Brassica juncea).
  • Perejil.
  • Pimienta.
  • Agua (según necesidad).

Elaboración:

  1. Lave y limpie los mejillones. Resérvelos.
  2. Corte las cebollas en rodajas finas y añádalas a una cacerola grande junto al aceite. Deje que se hagan lentamente durante unos 5 minutos, sin que lleguen a quedarse transparentes.
  3. Añada el vino blanco y los mejillones y mezcle bien. Después tape y deje cocer a fuego fuerte durante 2 ó 3 minutos.
  4. Cuando los mejillones se abran, retírelos del fuego y guarde el caldo de la cocción pasándolo antes por un colador. Reserve de nuevo los mejillones.
  5. Lleve a ebullición el caldo de cocción de los mejillones añadiendo agua si fuese necesario y añada las alubias, para dejarlas cocer a fuego lento y tapadas durante 1 ó 2 horas (en caso de que opte por las alubias crudas).
  6. Saque los mejillones de sus conchas.
  7. Añada las cucharadas de ambas mostazas a la cacerola con las alubias, reduciéndolo todo durante 10 minutos. Finalmente, incorpore los mejillones, mezcle todo bien y sirva enseguida.

Los mejores ingredientes para su salud

Las alubias, como las habas y las leguminosas en general, son semillas en las que se concentran los elementos de reserva de una futura planta. Por tanto, se encuentran en ellas cantidades nada despreciables de vitaminas del grupo B, minerales como el magnesio (de 30 a 50 mg por cada 100 g) e incluso hierro (de 2 a 3 mg por cada 100 g).

Son especialmente ricas en potasio (1 g por cada 100 g), mineral del que casi todo el mundo tiene carencia, y en fibra (hasta un 25% de su peso), interesante para regular el nivel de azúcar en sangre y controlar el colesterol.

Por su parte, los mejillones son ricos en ácidos grasos omega 3, grasas buenas que ayudan a fluidificar la sangre y combatir la inflamación al tiempo que favorecen el buen humor y contribuyen a una buena salud cardiovascular.

Un truco extra: para mantener los aportes máximos de antocianinas de las alubias (una parte puede perderse durante el cocinado) lo mejor es optar por ellas crudas y cocinarlas en una olla exprés (además, de este modo le llevará solamente unos 30 minutos, en vez de hasta 2 horas).

Asimismo, si tiene ocasión, yo le recomendaría que un día probase a realizar esta receta con alubias de Tolosa, de denominación de origen y cuyo intenso color es garantía de su riqueza en sustancias antioxidantes. ¡Un acierto completo para este plato protector del corazón!

¡A su salud!

Luis Miguel Oliveiras