Tener cáncer de pulmón es algo grave, pero si además el paciente tiene más de 75 años se añade el riesgo de que surjan comorbilidades que pueden empeorar aún más su salud. Y la cirugía para extirpar el tumor está descartada en este caso, debido al alto riesgo de morir en la mesa de operaciones, por lo que tiende a optarse por la radioterapia. El problema es que esta opción conlleva numerosos efectos secundarios que afectan a la calidad de vida del paciente.

Precisamente por ello se ha desarrollado la radioterapia estereotáctica fraccionada corporal (SBRT, por sus siglas en inglés), que se presenta como una buena alternativa frente a la radioterapia clásica. Se trata de un tipo de radioterapia mucho más precisa, ya que la dosis de radiación es más alta pero también está más enfocada al tumor, con un margen de error de apenas unos milímetros. Además, se requieren tan solo una o dos sesiones. Ello conlleva mínimos riesgos, por lo que está indicada para personas mayores de 75 años que tienen cáncer de pulmón primario, un tumor pulmonar o metástasis.

Tras haber tratado con esta técnica a cientos de pacientes se ha obtenido una reducción local de los tumores de en torno al 98% y una supervivencia pasados dos años superior al 75%.

 

Fuentes:

  1. Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Vithas NISA Virgen del Consuelo (Valencia). 2018.