El cerco al cáncer, una de las lacras de nuestro tiempo, continúa cerrándose por parte de la investigación científica. El último gran adelanto para acabar con esta enfermedad se ha producido en la Universidad de California (Estados Unidos), donde un equipo de investigadores ha desarrollado un test que permite detectar hasta 4 años antes del diagnóstico convencional (cuando el tumor “da la cara”) 5 tipos de cáncer, algunos de ellos entre los de peor diagnóstico: estómago, esófago, pulmón e hígado, así como de tipo colorrectal(1).

La clave de su eficacia está en que permite analizar “las firmas de metilación específicas del tumor”, es decir, las primeras señales que el cáncer envía a las células del organismo y que hace que estas empiecen a sufrir malformaciones, dando como resultado células cancerígenas. Esta particularidad es la que permitiría detectar el tumor en su origen, evitando las lesiones iniciales (e incluso en personas asintomáticas, como han confirmado las primeras pruebas realizadas).

Ahora bien, los responsables señalan que el objetivo del nuevo test, que consiste en un análisis de sangre, no es el de pronosticar qué pacientes padecerán un cáncer en el futuro, sino identificar a aquellos cuyo organismo ya esté experimentando un crecimiento tumoral pero de forma asintomática, motivo por el que las pruebas convencionales podrían no detectarlo.

Fuentes:

1. Chen, X., Gole, J., Gore, A. et al.: “Non-invasive early detection of cancer four years before conventional diagnosis using a blood test”. Nat Commun. 2020.