Reducir la presión arterial permite que el riesgo de sufrir un deterioro cognitivo leve disminuya. Esto es lo que confirma el primer estudio aleatorizado y a gran escala que se ha llevado a cabo hasta la fecha, que demuestra que controlar la presión arterial no sólo ayuda al corazón, sino también al cerebro(1).

El estudio comenzó en 2009 y contó con 4.678 voluntarios con una media de edad de 69 años y que contaban con al menos un factor de riesgo para desarrollar una enfermedad cardiovascular. El objetivo era reducir su presión arterial, para lo que siguieron unas recomendaciones básicas que incluían mantener una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio a diario.

Se realizó un seguimiento a los pacientes durante 4 años y medio, además de someterles a una evaluación cognitiva. Pasado ese tiempo se pudo confirmar que con la bajada de la presión arterial también redujeron en un 15% el riesgo de desarrollar un tipo de demencia y en un 19% el de sufrir un deterioro cognitivo leve.

 

Fuentes:

  1. Nasrallah IM. A Randomized Trial of Intensive Versus Standard Systolic Blood Pressure Control on Brain Structure: Results from SPRINT MIND MRI. Alzheimer’s Association International Conference (AAIC)  Presentado el 25 de julio de 2018; Chicago, Estados Unidos.