La resistencia de las bacterias a los antibióticos se ha convertido en un grave problema de salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS)(1) ha ofrecido unos datos muy preocupantes al asegurar que los casos de resistencia bacteriana a los antibióticos han aumentado considerablemente y además en todo el mundo, tanto en los países más desarrollados como en los menos.

Ha sido gracias al GLASS (Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos) que se han confirmado los peores presagios: hasta en 22 países de todo el mundo existe una resistencia a los antibióticos de manera generalizada, afectando a unas 500.000 personas. Y aunque España no se encuentra en esa lista, puede ser cuestión de tiempo que esta situación cambie, ya que entre las bacterias resistentes que más se han detectado destaca la Escherichia coli, responsable de la mayoría de infecciones urinarias.

Junto a la E. coli se encuentra la Klebsiella pneumoniae, la Staphylococcus aureus y la Streptococcus pneumoniae. Aunque lo más preocupante es el sorprendente aumento de casos de resistencia a la penicilina para tratar la neumonía, y que en algunos países ha pasado de ser del 0 al 51%. Asimismo, la OMS también advierte de que esta resistencia está empezando a darse en otras infecciones más comunes.

 

Fuente:

  1. Global Antimicrobial Resistance Surveillance System (GLASS) Report Early implementation. 2016—2017. WHO.