Los edulcorantes artificiales pueden modificar la respuesta del organismo frente a la glucosa, y en consecuencia aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Para confirmar este hecho se realizó una investigación que reunió a 27 personas sanas que no padecían diabetes, a las que se les dio dos edulcorantes artificiales diferentes (sucralosa y acesulfame-K, dos de los edulcorantes más consumidos en todo el mundo y que son el equivalente a beber 1,5 litros de bebida light) que debieron tomar tres veces al día durante dos semanas.

Finalizado ese periodo se les realizó pruebas de glucosa y se observó que la cantidad de edulcorantes artificiales ingeridos había sido suficiente para que el control de los niveles de sangre por parte del organismo fuera menor, lo que conllevó a una mayor presencia de glucosa en sangre, aumentando así el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Fuente: R.L. Young, N.J. Isaacs, G. Schober, T. Wu, N. Cvijanovic, N. Pezos, M. Bound, D.J. Keating, C.K. Rayner, M. Horowitz: “Impact of artificial sweeteners on glycaemic control in healthy humans”. University of Adelaide. European Association for the Study of Diabetes (EASD) Annual Meeting. 2017