Pasarse el día en pijama no es bueno para nadie. Pero desde luego no es lo mismo hacer una excepción un domingo cualquiera, por ejemplo, en el que no apetece salir de casa, que hacerlo a diario.

Eso es lo que les sucede a muchos trabajadores que, ante el teletrabajo impuesto por la pandemia, han optado por la ropa de dormir o de andar por casa como “uniforme de trabajo”.

Son muchos los expertos en psicología que advierten del riesgo de la falta de autocuidado, pues merma la autoconfianza y la autoestima y permite ganar terreno a la desgana, la pereza y la apatía.

Ahora bien, a nivel laboral también impide que nos concentremos al mismo nivel y, de acuerdo con un reciente estudio australiano)(1), con solo 1 día de teletrabajo en pijama a la semana el bienestar mental desciende (como reportó hasta el 59% de los encuestados que formaron parte de la investigación).

Consejo de Salud en 1 Minuto: A las personas que se encuentran en teletrabajo, y siempre que su hogar se lo permita, también les convendría:

  • Destinar una única estancia de la casa al teletrabajo. De este modo, cuando acabe la jornada laboral le será más fácil desconectar. Si no puede hacerlo, cambie al menos algo de la decoración que mientras esté trabajando le recuerde que está en “modo oficina” y, el tiempo restante, le devuelva a su hogar.
  • Organizarse mejor y pautarse objetivos diarios realistas. Es necesario determinar claramente dónde termina la labor diaria y saber parar, a fin de dedicar tiempo al descanso, a algún hobby, a otras tareas domésticas…

Fuentes:

  1. David G Chapman, Cindy Thamrin: “Scientists in pyjamas: characterising the working arrangements and productivity of Australian medical researchers during the COVID‐19 pandemic”. Medical Journal Australia. 2020.