El simple acto de desplazarse a través de espacios naturales puede tener un efecto positivo sobre la salud mental. Esta es la conclusión de una reciente investigación que ha contado con 3.600 participantes de cuatro ciudades europeas: Barcelona, Doetinchem (Países Bajos), Kaunas (Lituania) y Stoke-on-Trent (Reino Unido)(1).

Todos los participantes realizaron cuestionarios sobre el transporte empleado para desplazarse a diario, así como sobre su estado de salud mental en general: les preguntaron si en las últimas cuatro semanas habían estado nerviosos, se habían sentido muy deprimidos, tranquilos, desanimados o felices.

Se comprobó así que en las personas que se movían a diario por entornos naturales la puntuación relacionada con su salud mental era mayor con respecto a las que lo hacían con menos frecuencia, siendo esa puntuación aún mayor si al moverse por espacios al aire libre lo hacían en bicicleta o caminando. De media la puntuación en la escala de salud mental de las personas que se movían por entornos naturales fue de 76 puntos (puntuación máxima de 100), mientras que los que lo hacían con menos frecuencia obtuvieron un promedio de 71 puntos.

Por “entornos naturales” los investigadores señalaron aquellos espacios al aire libre que contenían “elementos naturales verdes o azules” (es decir, árboles o agua). Por ejemplo, bosques y parques urbanos o naturales. Las características de estos diferentes entornos (tamaño, calidad, elementos arquitectónicos…) no interfirió en el resultado final, siendo lo importante que pasaran a menudo por estos lugares para que su salud mental resultara beneficiada.

 

Fuentes:

  1. Wilma L. Zijlema, Ione Avila-Palencia, Margarita Triguero-Mas, Christopher Gidlow et al: “Active commuting through natural environments is associated with better mental health: Results from the PHENOTYPE project”. Science Direct. 2018.