Aunque a menudo son considerados como secundarios, los tratamientos manuales no convencionales se han ido introduciendo en algunos hospitales para tratar los grandes dolores crónicos. Una revisión de la bibliografía científica al respecto nos permite hacer una selección de los mejores enfoques según el origen del dolor(1).

  • Dolor lumbar: la acupuntura y el yoga son opciones muy eficaces para aliviar el dolor y mejorar la movilidad. Por su parte, las sesiones de osteopatía y de kinesioterapia también podrían ser interesantes, aunque su nivel de evidencia es menos claro.
  • Artrosis de rodilla: la acupuntura y el Tai chi se pueden considerar seriamente para calmar el dolor de forma duradera.
  • Dolores cervicales: las técnicas de masaje alivian notablemente el dolor en las cervicales a corto plazo, teniendo además como beneficio extra que calman la ansiedad y mejoran la calidad de vida. Ahora bien, son necesarios estudios que determinen qué técnica de masaje, duración y frecuencia son óptimas.
  • Migrañas y cefaleas: en los casos más graves, la relajación es la técnica más eficaz para espaciar la frecuencia de las crisis y disminuir la intensidad de los dolores.
  • Fibromialgia: aunque los resultados son menos claros, los síntomas dolorosos podrían mejorar con técnicas de relajación y Tai chi.

 

Fuentes:

  1. Richard L. Nahin, Robin Boineau, Partap S. Khalsa et al.: “Evidence-Based Evaluation of Complementary Health Approaches for Pain Management in the United States”. Mayo Clin Proc. 2016.