Ellos son los primeros en compartir nuestras alegrías, nos consuelan cuando estamos tristes y siempre están ahí para hacernos compañía. Nos aman incondicionalmente todos los días del año.

Son nuestras mascotas y compañeros más fieles: nuestros perros y gatos.

Y al igual que nosotros, ellos también envejecen. Pero a cámara rápida.

Acostumbramos a multiplicar la edad de los animales domésticos por 7 para hallar el equivalente humano de su edad. Y aunque la norma es imperfecta porque su esperanza de vida se sitúa, según la raza, entre los 10 y 25 años, nos da una idea aproximada de cómo les afecta cumplir años.

Siendo mamíferos como nosotros, el impacto del envejecimiento sobre su salud presenta numerosas similitudes con las nuestras. Solo que ellos lo sufren antes. Por ejemplo:

  • ¿Está pensando en una operación de cataratas? Su gato también puede necesitar exactamente la misma operación.
  • ¿Su barba blanquea? La de su mascota también. Observe los pelos situados en torno al hocico de su perro: si tiene más de 10 años habrán perdido, o perderán pronto, su color.
  • ¿Le dicen que se está volviendo duro de oído? ¿Acaso su mascota no tiende también a oírle peor cuando la llama?

Misma causa, mismos síntomas… pero más rápido

 Espero que su perro o gato conserve las ganas de correr y saltar. Que aún pueda recibirle con alegría cuando llega a casa.

Pero seguramente habrá podido ver en la calle a esos perros de cierta edad que ya casi no se desplazan, o que lo logran haciendo un esfuerzo que da lástima ver. Los gatos afectados con los mismos síntomas ya ni se mueven del sofá. No se alejan de él salvo para ir a comer y engordan a ojos vista, para disgusto de sus dueños.

¿Qué les pasa?

 Al envejecer, sufren el mismo problema que nosotros: la artrosis

Después de los 65 años, más del 60% de las personas están afectadas. Pero en el caso de los perros y los gatos, esta patología está aún más extendida y se manifiesta con mayor precocidad.

Según algunos estudios, el 20% de los perros de más de un año y cerca del 50% de los de más de 4 años están aquejados de artrosis. Sí, ha leído bien: incluso con apenas 4 años, ¡no solo perros ancianos! En el caso de los gatos, es aún peor: ¡el 90% de los gatos estaría afectado a medida que envejecen! (1) (2)

Algunas razas están más expuestas que otras. A partir de una cierta edad, muchos labradores o rottweilers renquean, les cuesta levantarse, y a menudo acaban incapacitados de las patas traseras. Pero sea cual sea la raza de su perro o gato, el riesgo de que padezca artrosis es muy elevado.

Vamos a ver a qué síntomas debe estar atento. Pero antes que nada, déjeme explicarle por qué la artrosis está tan extendida en ambos animales.

¿Por qué la artrosis les afecta más a ellos que a nosotros?

Puede parecer sorprendente, pero los gatos y los perros tienen más huesos que nosotros.

El esqueleto del hombre cuenta con 220 huesos. Pero su perro, tenga el tamaño que tenga, tiene no menos de 300. Su gato, más de 250. Quien dice más huesos, dice más articulaciones, más rótulas y tendones. Y por ello mismo, más rozamiento, desgaste y lesiones.

Si se mantuviesen quietos, quizá no se vieran tan afectados. Pero tanto perros como gatos están hechos para correr, saltar, escalar… Y sus actividades físicas generan de manera natural choques, lesiones y microfisuras.

Cuando vivían en la naturaleza llevaban una vida más aventurera… y más breve. Con su domesticación, la esperanza de vida de perros y gatos aumentó sensiblemente.

Al estar más cuidados, mejor alimentados (en ocasiones demasiado), los animales domésticos viven más tiempo, lo que agrava los síntomas ligados al envejecimiento.

Lo que antes era una rareza para los veterinarios hoy en día es habitual: cuidar gatos de más de 15 años, de perros de más de 20. Hablamos de una tercera y cuarta edad canina o felina, ¡igual que las personas!

A esto se añade un elemento muy relacionado con los dolores musculares o articulares: el sobrepeso.

Este factor es particularmente grave para los animales domésticos. Viviendo en un espacio cerrado, teniendo acceso demasiado fácil a la comida y sin hacer el suficiente ejercicio, la mayoría de los animales de compañía tienen sobrepeso.

 Al igual que para las personas, este es un factor terriblemente agravante para la artrosis. El sobrepeso acelera la degradación de los cartílagos, intensificando con cada movimiento la presión sobre las articulaciones. (3)

El dolor está presente pero ellos no pueden decírselo

 Si usted tiene artrosis, habrá sentido enseguida que algo no iba bien. Si aún no la tiene, le han hablado tanto de ella que sabe a qué me refiero. Una  muñeca que cruje, dedos que duelen, una escalera que ha bajado mil veces que de repente hace daño a sus rodillas: las señales de alarma no faltan. Y duele tanto que no tardamos en reaccionar.

Para los gatos y los perros, las consecuencias son las mismas que para los humanos: dolor, rigidez, dificultad para moverse. Pero nuestros animales no saben quejarse. Los perros en particular tienen una fuerte capacidad para soportar el dolor, sobre todo si se trata de disfrutar de un paseo o de jugar a la pelota.

Dueños y veterinarios tienen por ello a menudo dificultades para detectar una artrosis incipiente. Cuando está avanzada y el animal empieza a cojear ya es tarde y hay que pasar a los analgésicos, con todos los posibles daños colaterales.

Numerosos propietarios, llegado el momento, se ven incluso obligados a tomar la dolorosísima decisión de sacrificar al animal debido a sus agudos dolores articulares crónicos. (4)

Para evitar llegar a esto, ¿a qué primeros indicios debe estar atento?

Detecte la artrosis: esté atento a las siguientes situaciones

De forma general, la artrosis provoca una disminución del dinamismo y de la actividad de su mascota. Pero seamos más precisos.

  • Cuando se despierta, o después de estar sentado mucho tiempo, ¿da señales de malestar y dificultad para levantarse o sus primeros movimientos son torpes? Es el síntoma de un principio de rigidez articular.
  • ¿Aumenta de peso, aun cuando no ha cambiado nada en su alimentación? Es porque hace menos ejercicio, pero usted no se da cuenta. Cuando usted está ausente, apuesto a que, si pudiera verlo, apenas se movería de su sillón.
  • ¿Su gato Félix ya no juega con las cortinas, cuando antes se pasaba horas agitándolas con la pata? ¿Max ya no sale disparado detrás de la pelota cuando se la lanza en el jardín? La pérdida de interés en el juego es a menudo señal de una artrosis ya avanzada: su amigo sigue teniendo ganas de jugar, pero le duele demasiado.
  • ¿Su gato ya no salta sobre la mesa para lamer un plato o jugar con una flor? Puede que sea porque saltar, debido al dolor, ya no es un placer para él.

¿Reconoce algunos de los síntomas? Sin duda, debería actuar sin demora. Igual que en las personas, la artrosis es una enfermedad evolutiva, pero tratada lo suficientemente pronto, se pueden limitar sus consecuencias.

Y, si no tiene ninguno de estos síntomas, ¡mejor! Aún tiene tiempo de actuar para evitar que su fiel amigo desarrolle artrosis.

¿Qué hacer para que vuelva a saltar?

El primer consejo, ya lo conoce. Pero es la verdad: la falta de ejercicio y en consecuencia, el sobrepeso, favorecen la aparición de la artrosis y la agravan.

Sé lo difícil que es hacer que su mascota haga el suficiente ejercicio; unas veces falta tiempo y otras la lluvia y el frío no ayudan. Pero un animal de compañía necesita moverse.

Si es un gato, hace falta que tenga acceso fácil al exterior, o si no, espacio y juegos siempre disponibles en el interior. Si es un perro, necesita mínimo dos paseos diarios, y no solo la vuelta a la manzana para hacer sus necesidades.

La solución más cómoda, la que su veterinario seguramente le propondrá, es muy simple: aliviar los dolores provocados por la artrosis con medicación. Muy a menudo se recetan antiinflamatorios a perros y gatos con artrosis. (5)

Parece que son eficaces, al igual que con las personas. Hay que tomarlos indefinidamente, lo mismo que las personas. E igual que en las personas, pueden traer consigo numerosos efectos secundarios, de graves consecuencias:

  • Pueden provocar sangrados gastro-intestinales. (6)
  • Puede ocurrir que provoquen o agraven una insuficiencia renal y perturben el funcionamiento del hígado. (7)
  • Pueden producir la aparición de úlceras al reducir la protección de la pared interna del estómago. (8)

En 2006, la FDA (autoridad americana en materia de salud y medicación) constató que cerca de 3.000 animales domésticos habían muerto debido al uso de antiinflamatorios no esteroideos, y son justamente este tipo de medicamentos los que la mayoría de los veterinarios prescriben contra la artrosis.

Estos medicamentos, como los esteroides, perturban la síntesis del cartílago y aceleran por tanto la degradación de las articulaciones del animal. No están hechos para tratar la artrosis, sino solamente para ocultar el dolor de su animal.

Cuando un animal sufre el martirio a causa de los dolores articulares, se ve en sus ojos. En esos casos de artrosis avanzada, obviamente, sí hay que hacer uso de fármacos.

Pero antes de llegar a esto, ¿no sería preferible evitar verse un día obligado a atiborrarlo de pastillas, que no harán otra cosa que prolongar su calvario?

La prevención y la ralentización del proceso de envejecimiento son la clave.

Todo empieza en la alimentación

Más ejercicio y una alimentación mejor: los consejos que le doy no tienen nada de misterioso. Sabe que es la base para conservar la buena salud, tanto en personas como en mascotas.

Es importante proporcionarles una alimentación con cantidades de nutrientes adaptadas a su edad y su constitución física incluso si siempre parece estar hambriento. Y sobre todo nada de extras, nada de restos dados discretamente bajo la mesa, y mucho menos dulces.

¿Pero es posible, gracias solo a la alimentación, ayudar a su perro o gato a mejor resistir o soportar mejor la artrosis?

Sin duda. De hecho, algunas marcas de comida para animales proponen alimentos que integran complementos destinados a prevenir o curar la artrosis.

Mi consejo: piénselo bien antes de elegir esta opción. Por dos razones:

  • Es indispensable, para controlar el peso de su animal, ofrecerle una alimentación adecuada porque el sistema digestivo de nuestros amigos es muy sensible. Un cambio de marca o de tipo de comida basta para perturbarlo significativamente. Si ha encontrado el alimento ideal para su gato o perro, medítelo dos veces antes de cambiarlo. Elegir comida seca con complementos destinados a la artrosis significa modificar totalmente su alimentación. 
  • La dosificación en los alimentos enriquecidos es a menudo insuficiente, porque se sitúa por debajo de las dosis recomendadas para tener un efecto sobre la artrosis.

Pongamos un ejemplo

 Las marcas más conocidas de alimentos para animales proponen una referencia de comida dirigida especialmente a perros afectados de artrosis. Contiene dos nutrientes que yo mismo voy a recomendarle: glucosamina y condroitina.

Más adelante le explicaré por qué estos dos nutrientes son, desde mi punto de vista, los más eficaces para cuidar a su mascota, a lo largo de toda su vida, con el fin de preservar la buena salud de sus articulaciones.

Pero si observa la dosificación de los nutrientes en esta comida comprenderá inmediatamente el problema: la concentración en glucosamina y condroitina es muy escasa en la comida para perro.

Esto significa que para que el animal reciba diariamente la cantidad apropiada de nutrientes, ¡haría falta una ingente cantidad de comida! Lo que, evidentemente, agravaría su sobrepeso.

Ya ni hablo del precio prohibitivo de esta comida enriquecida. Podría perturbar el equilibrio alimenticio de su mascota a cambio de un beneficio nutricional insuficiente y, encima, suponer un gasto para su bolsillo enorme.

¿Cómo puede acudir en su ayuda?

Como le dije en un principio: nuestros animales favoritos sufren antes y más fuerte la artrosis. Pero los mecanismos que provocan la artrosis en ellos son los mismos que en nosotros y, hoy por hoy, son bien conocidos.

Si simplifico, la artrosis es el resultado de un desequilibrio entre, por un lado, la destrucción natural de los cartílagos debido al desgaste y, por otro lado, la capacidad de nuestro organismo de renovarlos (en cantidad y en calidad).

Los cartílagos juegan el papel de amortiguador entre los huesos, para evitar que se rocen directamente el uno contra el otro. Cuando el cartílago se deteriora, el rozamiento se vuelve doloroso y daña al hueso.

Pero, a partir de la edad adulta, ya no hay regeneración adecuada del cartílago. Y para terminar de estropearlo, contrariamente a otros tejidos del cuerpo, la reparación de los cartílagos no es tarea sencilla. Razón por la cual es crucial ayudar al cuerpo a reconstruir el cartílago aportándole la materia prima necesaria.

Componentes naturales, presentes en sus articulaciones, pero que desaparecen

Los cartílagos de nuestras mascotas, al igual que los nuestros, están formados por dos componentes principales:

  • La condroitina, que regula la hidratación del cartílago garantizando su elasticidad, y que, en cierto modo, equivale al cemento. (9)
  • La glucosamina, que equivale a los ladrillos de los cartílagos.

Estos dos componentes se sintetizan de manera natural por el organismo, pero solo hasta la edad adulta.

En el caso de los animales, quiere decir que a partir de uno o dos años, ya no fabrican suficiente cartílago para asegurar el buen funcionamiento de sus articulaciones, ya que el desgaste del cartílago es constante y la regeneración disminuye progresivamente con la edad. Se rompe el equilibrio entre creación y destrucción.

Sin embargo, estos dos componentes se necesitan el uno al otro en nuestro organismo. Para los animales en particular, son realmente eficaces cuando se administran juntos. Así lo demuestra un estudio publicado en 2012. (10)

Pero para ser eficaz, las dosis deben ser relativamente importantes: piense que el cartílago se deteriora continuamente. Los científicos sugieren una dosis de 300 mg de glucosamina para un animal de 10 kilos, durante entre 2 y 6 semanas como mínimo. (11)

En cuanto a la condroitina, se recomienda una dosis de al menos 175 mg para ese mismo animal.

¿Puede encontrar estos componentes en la consulta del veterinario?

Con suerte, encontrará en la consulta de su veterinario complementos que contengan glucosamina y/o condroitina. Pero incluso aquí, los inconvenientes pesan más que las ventajas.

Los productos ofrecidos contienen generalmente glucosamina en cantidades demasiado pequeñas o bajo la forma de glucosamina clorhidrato. Más barata, sí, pero con una peor biodisponibilidad que el sulfato de glucosamina. Esto quiere decir que al organismo del animal le costará más integrar la sustancia activa, y por tanto el efecto será menor. (12)

Pero no todo son malas noticias.

Y es que usted ahora tiene la posibilidad de acceder fácilmente, y de manera económica, a un complemento alimenticio, desarrollado específicamente para animales, que previene y trata exclusivamente la artrosis.

Un complemento concebido por y para ellos

En la ciencia de los complementos alimenticios cuentan fundamentalmente tres cosas: la calidad de los ingredientes utilizados, la dosificación y la biodisponibilidad de los nutrientes.

Como podrá imaginar, las dosis no son las mismas cuando se destinan a personas o a animales. En el caso de la artrosis, es particularmente cierto: los gatos y perros, por todas las razones que ya le he expuesto, deben recibir dosis más importantes que las personas.

En la Fórmula articulaciones perros y gatos se han elegido solamente los tres ingredientes que mejor actúan frente a la artrosis en mascotas.

Al mismo tiempo, cada comprimido cuenta con la cantidad óptima de nutrientes para no desestabilizar el sistema digestivo del animal:

  • 250 mg de sulfato de condroitina marina pura: o sea, casi un 50% más que la dosis mínima recomendada por los datos clínicos disponibles.
  • 350 mg de sulfato de glucosamina: más incluso de lo que los expertos consideran que ya es eficaz en combinación con la condroitina, que es de entre 150 y 300 mg para un animal de 10 kilos. Sin olvidar que ambos compuestos se presentan en sus formas .
  • El harpagofito: un tubérculo de los desiertos del África austral cuyo polvo se utiliza desde siempre por las poblaciones locales para aliviar los problemas articulares.

La eficacia del harpagofito asociado con la glucosamina y la condroitina se probó en perros con artrosis en 2014. Los resultados muestran una mejoría funcional en los perros tratados desde la cuarta semana de tratamiento. (13)

Tras solo 8 semanas, los perros tratados, seleccionados por su falta de movilidad, estaban activos durante hora y media más. Esto quiere decir hora y media más durante la cual su perro juega, corre o pasea. ¡Imagine la diferencia!

A pesar de que es difícil de encontrar, esta fórmula contiene 50 mg de extracto de harpagofito concentrado por comprimido.

Haga el cálculo: añada estos 50 mg a los 250 de condroitina y a los 350 de glucosamina y le dará un total de 650 mg de ingredientes específicos para las articulaciones por cada comprimido de 1.000 mg.

Es decir, este complemento contiene un 65% de sustancias activas: ¿alguien da más?

Cómo darle Fórmula articulaciones perros y gatos

Es muy simple. Si su perro o gato pesa menos de 5 kilos, dele medio comprimido al día, o un comprimido cada dos días. Puede mezclarlo con la comida, o darlo aparte, como prefiera.

Si pesa entre 5 y 15 kilos, añada un comprimido al día a su plato, si pesa entre 15 y 25 kilos, ponga dos, y así sucesivamente.

Mi gato es un sibarita: ¿cómo consigo que se tome el comprimido?

Sabemos que a veces es difícil hacer que los animales se traguen los medicamentos o complementos alimentarios. No hay que enfadarse con ellos: ¡no pueden entender la utilidad de estos comprimidos!

Para facilitarle las cosas, este complemento incorpora un potenciador de sabor en forma de aroma de hígado.

Seguramente, usted mismo no lo detectará, ya que está dirigido al olfato de su gato o perro. Pero le facilitará la vida, por muy sibarita que sea su mascota.

¿Qué notarán Pancho y Misifú con este complemento?

 Cuando su animal favorito comience este tratamiento, a largo plazo, usted le estará ayudando a:

  • Ralentizar la degradación del cartílago de las articulaciones: acuérdese de que esta degradación ya ha comenzado, y siete veces más rápido que en personas.
  • Disminuir la rigidez articular, pero sin utilizar antinflamatorios, que al final harán más mal que bien.
  • Mejorar la flexibilidad articular, para que la artrosis se convierta en un problema lo más tarde posible en la vida de su mascota.

Las demás soluciones le costarán más caro

¿Piensa quizá que uno o dos comprimidos al día acabarán costándole caro?

Nada comparado con las numerosas visitas al veterinario y el gasto en antinflamatorios que, como todos los medicamentos, son carísimos y perjudiciales a largo plazo.

Por no hablar de las operaciones para gatos y perros afectados por artrosis avanzada, las prótesis de cadera, las correcciones con láser y otras inyecciones de cortisona cuestan mucho más de lo que pueda imaginar.

Si no hace nada, es su animal quien acabará pagándolo

¿Qué tiene planeado para la tercera edad de su mascota? ¿Le gustaría que pudiera acompañarle en sus paseos? ¿Que siguiera siendo el mismo? ¿Qué siguiera jugando con usted o con sus nietos (si los tiene)?

Para su animal de compañía, la artrosis puede empezar mañana y es la principal amenaza para su vejez.

El tiempo pasa 7 veces más rápido para él y, al envejecer, la artrosis es casi una certeza.

Anteayer era una minúscula bola de pelo al que amamantaba su madre. Ayer, un cachorro que hacía tonterías y debía aprenderlo todo. Hoy es un afectuoso animal del que se siente orgulloso. ¿Cómo quiere que sea mañana?

Si lo piensa unos meses más, para él habrán pasado varios años. Cuanto antes le ayude a cuidar sus articulaciones de los estragos de la artrosis, más tiempo podrá continuar viviendo momentos mágicos con él como:

  • Cuando se lanza escaleras abajo para recibirle.
  • Cuando salta sobre sus rodillas para que le acaricie.
  • Cuando derrapa en el parqué persiguiendo su juguete.

Sería una pena perderlos, ¿verdad?

Mejore la vida de su mascota liberándole de la artrosis pidiendo este suplemento aquí o en el siguiente botón:

P.D.: Fórmula articulaciones perros y gatos es un tratamiento muy eficaz, pero debe interrumpir la toma del complemento cuando el animal tome medicamentos. No se preocupe, unas semanas de interrupción no serán perjudiciales, sobre todo si lo empieza antes de que la artrosis esté muy avanzada.

Aunque este complemento trata y previene la artrosis en todas las razas de perros y gatos, en el excepcional caso de que su mascota presente problemas de coagulación sanguínea o bajo tratamiento anticoagulante, o haya demostrado ser alérgico a los crustáceos (la fuente natural de glucosamina de este producto proviene de la quitina de caparazones de crustáceos), no debe suministrárselo.

No dude en hablar con su veterinario sobre este complemento si así lo desea.

 

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Fuentes:

  1. S. A. Johnston, « Osteoarthritis. Joint Anatomy, Physiology, and Pathobiology », The Veterinary Clinics of North America. Small Animal Practice 27, no 4 (juillet 1997): 699‑723.
  2. Ian R. Millward, « Multimodal Management of Canine Osteoarthritis, Second Edition », New Zealand Veterinary Journal 65, no 4 (juillet 2017): 224.
  3. Daniel C. Richardson, William D. Schoenherr, et Steven C. Zicker, « Nutritional Management of Osteoarthritis », Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice 27, no 4 (1 juillet 1997): 883‑911.
  4. Jessica K. Rychel, « Diagnosis and Treatment of Osteoarthritis », Topics in Companion Animal Medicine 25, no 1 (février 2010): 20‑25.
  5. Kavitha Kongara and John Paul Chambers. Robenacoxib in the treatment of pain in cats and dogs: safety, efficacy, and place in therapy. Vet Med (Auckl). 2018; 9: 53–61.
  6. F. J. Barbado-Hernández et al., « [Historical perspective on the classification of vasculitis] », Actas Dermo-Sifiliograficas 98, no 9 (noviembre 2007): 627‑38.
  7. M. D’Altilio et al., « Therapeutic Efficacy and Safety of Undenatured Type II Collagen Singly or in Combination with Glucosamine and Chondroitin in Arthritic Dogs », Toxicology Mechanisms and Methods 17, no 4 (2007): 189‑96.
  8. C J Hawkey. Non-steroidal anti-inflammatory drugs and peptic ulcers. BMJ. 1990 Feb 3; 300(6720): 278–284.
  9. P. S. McNamara, S. A. Johnston, et R. J. Todhunter, « Slow-Acting, Disease-Modifying Osteoarthritis Agents », The Veterinary Clinics of North America. Small Animal Practice 27, no 4 (juillet 1997): 863‑81.
  10. D’Altilio et al., « Therapeutic Efficacy and Safety of Undenatured Type II Collagen Singly or in Combination with Glucosamine and Chondroitin in Arthritic Dogs ».
  11. Angel Bhathal et al., « Glucosamine and Chondroitin Use in Canines for Osteoarthritis: A Review », Open Veterinary Journal 7, no 1 (2017): 36‑49.
  12. I. Setnikar et L. C. Rovati, « Absorption, Distribution, Metabolism and Excretion of Glucosamine Sulfate. A Review », Arzneimittel-Forschung 51, no 9 (septembre 2001): 699‑725.
  13. Maxim Moreau et al., « A Medicinal Herb-Based Natural Health Product Improves the Condition of a Canine Natural Osteoarthritis Model: A Randomized Placebo-Controlled Trial », Research in Veterinary Science 97, no 3 (décembre 2014): 574‑81.