Los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) son de los medicamentos más consumidos, y eso que pueden conllevar graves riesgos para la salud tanto a corto como a largo plazo. De ahí que, si toma algún fármaco de este tipo, deba prestar atención a los siguientes síntomas:

    Indigestión y otras molestias a nivel gástrico (pesadez, dolor, quemazón…). Son comunes con la toma a corto plazo de algunos fármacos tan comunes como la aspirina, el ibuprofeno…

    Fuerte dolor en la parte alta y central del abdomen, además de una intensa sensación de quemazón, sobre todo en ayunas, que desaparece con la ingesta de alimentos. Su riesgo aumenta si se toman a largo plazo, especialmente en altas dosis.

Mucho más grave es la presencia de sangre en las heces, pues puede significar que se ha formado una úlcera gástrica. Es posible saber la ubicación de la misma según el color de las heces: si son negruzcas el sangrado procede del estómago, mientras que si son más rojas significa que el sangrado, y por tanto la úlcera, está localizada en el intestino delgado o el colon.

En ambos casos debe consultar rápidamente con su médico, ya que por lo general el sangrado aparece cuando la situación es bastante grave. De ahí que sea tan importante vigilar los dos primeros síntomas mencionados, pudiendo evitar con ello que la situación empeore y derive en una enfermedad más grave.

Consejo de Salud en 1 minuto: En caso de malestar digestivo, optar por soluciones naturales menos agresivas es la mejor manera de evitar estos indeseables efectos. Por ejemplo, acudir a plantas antiinflamatorias como tomillo, orégano, melisa, mejorana, boldo, ulmaria, angélica, menta…