Disfrutar de un sueño más reparador y, además, mejorar su memoria mientras descansa en una hamaca no es una utopía. Es un hecho contrastado por un grupo de científicos(1) que ha demostrado que el movimiento oscilante favorece y mejora la calidad del sueño.

Los investigadores querían comprobar los efectos del movimiento durante el sueño y cómo afectaba a las ondas cerebrales, y para ello analizaron el sueño de 18 personas sanas durante dos noches. En la primera tuvieron que dormir en una cama con movimiento oscilante y en la segunda en una cama que no se movía.

Los resultados confirmaron que, si eran mecidos, los voluntarios se quedaban dormidos más rápidamente, se despertaban menos veces durante la noche y su fase del sueño profundo (relacionada con la capacidad de la memoria) era más larga.

De hecho, para comprobar si ese mayor sueño profundo beneficiaba a la memoria, los participantes realizaron varios test antes de acostarse y justo después de despertarse. Y los resultados fueron mejores cuando se durmieron meciéndose.

 

Fuentes:

  1. Aurore A. Perrault, Abbas Khani, Charles Quairiaux et al.: “Whole-Night Continuous Rocking Entrains Spontaneous Neural Oscillations with Benefits for Sleep and Memory”. Current Biology. 2019.