Imagínese que, cada noche, cuando se metiera en la cama para dormir, sus piernas se lo impidieran porque literalmente no dejan de moverse sin control.

Esta pesadilla es el síndrome de piernas inquietas (SPI, o enfermedad de Willis-Ekbom), que sufren unos cuatro millones de personas en nuestro país con diferente intensidad. Así lo describen algunos de ellos:

Es como si mis piernas se hubiesen vuelto locas”.

Como si unas cuerdas de marioneta me obligasen a mover las piernas cada 10 segundos”.

Siento una especie de corriente eléctrica en las piernas”.

Quienes lo sufren también describen hormigueos, calambres, pinchazos, quemazón… Esas molestias les obligan a levantarse y caminar, pues en movimiento esas sensaciones se atenúan y desaparecen.

Dormir se convierte en misión imposible, lo que afecta tanto a la persona que lo sufre como a su compañero de cama. Y como no pueden descansar en condiciones, otra de las características de quienes sufren SPI es el permanente agotamiento, que acaba afectando a su día a día y que también termina pasando factura a su salud.

Además, aunque se manifiesta sobre todo por las noches, también lo hace durante el día en momentos de reposo (por ejemplo, al viajar en coche o avión, al estar sentado trabajando, al ir al cine o viendo la televisión).

Pero lo peor de todo es que la evolución de la enfermedad es lenta pero progresiva, y que es una de esas enfermedades para las que la medicina convencional apenas tiene respuesta.

Los pacientes terminan medicados con agonistas dopaminérgicos (que son los medicamentos que se usan en el párkinson), antiepilépticos e incluso opioides. Es decir, que al drama de su enfermedad se añade el inevitable tratamiento farmacológico, con los efectos adversos que implica.

Hacer una publicación como Plantas & Bienestar nos proporciona muchísimas satisfacciones a todos los que de una forma u otra intervenimos para poder ponerla a disposición de nuestros lectores todos los meses. Y una de ellas sin duda es traer alivio y esperanza a quienes sufren y se encuentran en un callejón sin salida a causa de sus problemas de salud. Porque cuando una persona sufre, o va de médico en médico sin encontrar alivio, y nosotros podemos brindarle verdaderas soluciones naturales e inocuas… ¿cómo no vamos a sentirnos felices y orgullosos?

Eso es exactamente lo que nuestros expertos hacen este mes en el nuevo número de Plantas & Bienestar. Porque quienes sufren el síndrome de piernas inquietas van a poder encontrar en él soluciones a base de plantas que realmente funcionan.

Pero, ¿por qué se mueven las piernas?

La primera vía que hay que explorar es evidentemente la del sistema nervioso. Al fin y al cabo, el SPI podría perfectamente rebautizarse como “síndrome de las piernas hiperexcitadas”. Por tanto, es lógico pensar que es sobre todo el sistema nervioso periférico el que está implicado, ya que es el que controla los movimientos de las extremidades.

No obstante, los estudios muestran que probablemente también está implicado el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), y quizás en mayor grado del que podría pensarse. Y es que, en este tipo de movimientos incontrolados, la dopamina, un neurotransmisor producido por el cerebro, desempeña un papel muy importante. Lo que sucede en el caso de las piernas inquietas es que el cerebro parece no fabricar suficiente dopamina, o bien los receptores la utilizan mal.

Siguiendo esta hipótesis se administra a los pacientes los medicamentos dopaminérgicos que antes le mencioné, dado que replican la acción de la dopamina. Pero, aparte de que a veces sólo tienen una eficacia marginal, no están exentos de efectos secundarios, por lo que es mejor ser muy prudentes con ellos.

La segunda causa posible es un problema de retorno venoso (varices), y la tercera vía que hay que explorar consiste en el metabolismo del hierro dentro del sistema nervioso, dado que la disponibilidad del hierro en el entorno cerebral es un factor que puede contribuir o incluso provocar el síndrome.

Vistas las posibles causas, entenderá por qué es en ellas en las que se concentran nuestros expertos naturópatas y herboristas para preparar su plan de acción para tratar el síndrome de piernas inquietas.

¡Y le aseguro que funciona!

Así de primeras cuesta creer que en especies del mundo vegetal tan bellas y distintas entre sí como el sauzgatillo, el castaño de Indias o el meliloto se encuentre la solución para las piernas inquietas, ¿verdad?

Pero le aseguro que si sufre este problema de salud (o lo sufre algún ser querido) se sorprenderá de todo lo que pueden hacer por usted. Calmarán a sus piernas y sus noches volverán a ser lo que deben: horas de descanso reparador.

Pero deberá seguir punto por punto las indicaciones que encontrará en Plantas & Bienestar, tanto en lo que se refiere a la preparación fitoterapéutica que deberá elegir como sobre posología e incluso en relación al momento de administración. Cada planta tiene unos principios activos determinados y para extraer toda su acción terapéutica es imprescindible permitirle que actúe de forma que realmente pueda hacerlo.

Así, volviendo al caso del sauzgatillo, recuerde que la medicina convencional recurre a los medicamentos dopaminérgicos precisamente por su acción sobre el sistema nervioso. Pues bien, en un estudio se demostró que la ingesta de 40 mg de extracto de sauzgatillo al día (el equivalente a 360 mg de planta seca) alivió al 42% de los pacientes.

Además, al combinarlo con medicamentos dopaminérgicos aumentó la eficacia de éstos en el 33% de los casos, permitiendo incluso dejar el medicamento en cuestión (pramipexol) en alguno. Y lo mejor de todo: no se observó ningún efecto secundario.

Pero, como también le decía, no se puede usar el sauzgatillo de cualquier forma. Si normalmente de esta planta se utiliza su fruto, y a veces también sus hojas (con las que se prepara una infusión muy aromática), nuestros expertos saben que para maximizar su acción terapéutica en el caso concreto del síndrome de las piernas inquietas debe tomarse en forma de tintura.

¿Y cómo hacerlo? Pues tomando de 30 a 60 gotas 60 minutos antes de irse a dormir. Estos deben ser su dosis y momento de referencia, pero nuestros expertos también le recomiendan probar a variar el momento de la ingesta por si en su caso concreto logra efectos aún mejores.

¿Algo más para poner freno a las piernas inquietas? Claro que sí. Encontrará toda la información sobre qué plantas tomar y cómo hacerlo perfectamente detallada en este número de Plantas & Bienestar. Con él tendrá un plan de acción completo y natural que le permitirá actuar sobre el sistema nervioso, el retorno venoso y sobre el nivel de hierro y de magnesio. Siga nuestro plan y notará la diferencia.

Por favor, si no es usted quien sufre el síndrome de las piernas inquietas pero conoce a alguien que lo padece, comparta este post. Seguramente se lo agradecerá toda la vida.

Siendo excepcional esta información sobre cómo atajar el síndrome de las piernas inquietas, por supuesto no es lo único que va a encontrar en el nuevo número de Plantas & Bienestar, en el que también descubrirá:

  • Cómo purificar el aire de su casa con aceites esenciales. Plante cara a los virus y bacterias que pululan libremente por su casa (especialmente cuando algún miembro de su familia se ha resfriado) vaporizando aceites esenciales antiinfecciosos y antitusivos. Descubrirá más de una decena de combinaciones, trucos e indicaciones que le ayudarán a evitar las “epidemias” domésticas este invierno.
  • Tarde o temprano los efectos del paso de tiempo terminan notándose en el organismo, tanto por dentro como por fuera. Sin embargo, pueden retrasarse. Y sin necesidad de recurrir a costosas cremas llenas de parabenos y otros agentes tóxicos. Este mes le damos las claves de las mejores soluciones antiedad a base de plantas que existen (cuándo y cómo usarlas, posología, etc.) para contrarrestar de forma natural los efectos del envejecimiento.
  • Nux vomica es un veneno mortal mítico de la literatura de suspense que se ha convertido en un remedio homeopático de primer orden (como ocurre en homeopatía, en una dilución infinitesimal) contra los excesos de la vida moderna. Descubra cómo puede ayudarle a depurar el organismo ante las sobrecargas medicamentosas y alimentarias (algo nada despreciable en estas fechas, cargadas de comilonas, fiestas…) y convertirse en la solución ideal para múltiples problemas digestivos.

También en el número de Plantas & Bienestar de diciembre:

  • Ante las infecciones urinarias, el arándano rojo comienza a ser un tratamiento de elección incluso entre los farmacéuticos y médicos más “pro-antibióticos”. Esta guía le enseñará a utilizarlo correctamente.
  • Entrevistamos a un reconocido perfumista parisino, un auténtico artesano de fragancias únicas que le ofrece en primera persona sus trucos para el uso cotidiano de los aceites esenciales… ¡incluso en la cocina!
  • ¿Busca un buen remedio contra el estrés? Pruebe esta receta de una tisana que le proporcionará bienestar y fortalecerá su organismo.
  • Acabe con las bolsas bajo los ojos. Tenemos dos recetas a base de cuatro hidrolatos (aguas florales) que descongestionan y purifican. Aplíqueselas a diario y se despertará sin rastro de bolsas.

Desde que lanzamos el primer número de Plantas & Bienestar, hemos apostado firmemente por restaurar el conocimiento de las plantas, que tanto bien llevan haciendo a numerosas generaciones anteriores a la nuestra y que hoy día la ciencia demuestra que realmente funcionan. El nuevo número, en el que podrá leer y beneficiarse de todo lo que le acabo de contar, se lo demostrará.

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