El paso del tiempo no perdona y es muy probable que cada día que pasa se sienta más cansado y falto de energía.

Subir unas escaleras, jugar con sus nietos, dar un simple paseo… Lo que antes parecía muy simple, ahora es un reto agotador.

¿Y si le dijese que una molécula del espacio exterior puede ayudarle a recuperar su energía perdida y a que vuelva a sentirse lleno de vida?

Y no, esto no es un relato de ciencia ficción ni una leyenda esotérica.

Se trata de CIENCIA con mayúsculas.

Estoy hablando de la Pirroloquinolina Quinona, más conocida como PQQ.

La PQQ es una molécula cercana a las vitaminas del grupo B que se encuentra presente en todas partes, en las plantas y los animales, ¡e incluso en el polvo de las estrellas y galaxias!

En efecto, en 2004 los científicos de la NASA identificaron la presencia de PQQ en las muestras de cometas y polvo interestelar que trajo la sonda espacial Stardust.

Según estos científicos, la PQQ jugó un papel esencial en la aparición de la vida en la Tierra. De hecho, algunas teorías sugieren que fue un cometa quien trajo a nuestro planeta las sustancias y elementos necesarios para hacer posible que surgieran los primeros seres vivos.

La ayuda que necesitan sus células

Cada una de las células que componen el organismo de un ser vivo (de usted mismo, por ejemplo) aloja una pequeña “central energética” llamada mitocondria. Este orgánulo citoplasmático tiene como función principal la producción de energía mediante el consumo de oxígeno.

Sin embargo, con el paso de los años, las mitocondrias de nuestras células comienzan a deteriorarse y a morir. Se calcula que a los 67 años una de cada dos mitocondrias ha desaparecido.

Y las consecuencias de este fenómeno son realmente perjudiciales:

  • Enfermedades del riñón y del hígado.
  • Migrañas.
  • Falta de energía.
  • Esterilidad.
  • Mayor sensibilidad a la toxicidad de los medicamentos.
  • E incluso cáncer.

Hasta ahora la ciencia ha tratado de compensar el deterioro de las mitocondrias mediante el empleo de moléculas bioestimulantes como la coenzima Q10, un nutriente verdaderamente eficaz que mejora el funcionamiento de nuestras pequeñas “centrales de energía”.

Pero hay un problema.

Tomar coenzima Q10 no es suficiente, pues esta sustancia es incapaz de crear nuevas mitocondrias que sustituyan a las que han muerto.

Para eso es necesario la molécula que vino del espacio, la PQQ.

Sus moléculas son las únicas que pueden generar nuevas mitocondrias celulares que produzcan la energía necesaria para nuestro organismo.

Sin PQQ no hay mitocondrias y, por tanto, no hay células, no hay órganos, no hay vida.

La fuente de la “juventud mitocondrial”

Hasta hace poco se creía que solo el ejercicio físico y una dieta baja en calorías podían ayudar a producir nuevas mitocondrias, pero ahora sabemos que es la PQQ la que realmente estimula su creación.

En la imagen que tiene al lado puede ver la diferencia entre una célula que ha sido sometida a un tratamiento con PQQ y otra que no. Los puntos negros que aparecen en cada célula son mitocondrias. Como puede observar en la de la izquierda, cuanto más PQQ recibe una célula, más mitocondrias crea.

Las moléculas de PQQ están cargadas de electrones y precisamente a los radicales libres, que son los responsables del deterioro de las mitocondrias, les falta uno. Cuando se encuentran, las moléculas de PQQ aportan a los radicales libres ese electrón que les falta y de esta manera neutralizan su carga.

Además, un estudio de la Universidad de Davis ha demostrado que la PQQ es de 30 a 5.000 veces más eficaz que otro gran antioxidante, la vitamina C.

Los antioxidantes orgánicos, como la vitamina C, son muy inestables y eso les resta eficacia. Sin embargo, la PQQ posee una gran estabilidad molecular, lo que le permite transferir sin problemas miles de electrones y neutralizar los superóxidos O2 e hidroxilo HO, dos de los responsables principales de la disfunción mitocondrial.

La coenzima Q10 y la PQQ forman un tándem altamente eficaz en la lucha contra el deterioro y la muerte de las mitocondrias celulares. La Q10 mejora y estimula el funcionamiento de las mitocondrias existentes, mientras que la PQQ es la encargada de protegerlas frente a la amenaza de los radicales libres, así como de crear nuevas mitocondrias que sustituyan a las que van muriendo.

Energía en estado puro para sus células

La PQQ se encuentra en alimentos como la soja fermentada, el tofu, la papaya, el kiwi y, sobre todo, el perejil. Sin embargo, para conseguir un nivel adecuado de PQQ habría que comer todos los días el siguiente menú:

  • 1 kg de perejil.
  • 2 kg de sardinas frescas (el equivalente a 12 latas).
  • 5 litros de vino tinto.
  • 3,5 kg de entrecot de carne de vacuno muy poco hecho.
  • Una taza de café (100 ml) de aceite puro de hígado de bacalao.

Y esto, lógicamente, es imposible.

Afortunadamente, el laboratorio Cell’innov han creado el complemento nutricional que puede resolver este problema: una fórmula revolucionaria llamada Q10 Más PQQ.

Dos son los componentes principales de su fórmula:

  • 10 mg de PQQ: Esta forma altamente purificada de PQQ se produce por fermentación y se trata de uno de los niveles más altos de PQQ en el mundo.
  • 225 mg de CavaQ10: Uno de los estándares mundiales de la coenzima Q10. Para que se absorba más rápidamente, esta dosis extrafuerte es biológicamente idéntica a la CoQ10 producida de manera natural por el organismo. Además está “recubierta” con una estructura de gamma-ciclodextrina, una sustancia que tiene la capacidad de hacer que la coenzima Q10 sea hasta 18 veces más biodisponibe. Además es la forma más adecuada para el encapsulamiento de la CoQ10 porque permite que esta coenzima sea mejor absorbida por el organismo.

Q10 Más PQQ estimula la creación de nuevas mitocondrias, lo que permite aumentar la producción de energía en el organismo.

  • Energía para subir las escaleras sin esfuerzo…
  • Para jugar horas y horas con sus nietos…
  • Para hacer ejercicio, para pasear…
  • Y por supuesto, para… (bueno, usted ya me entiende).

Pero además esta fórmula le ayudará a:

  • Regenerar todos sus órganos vitales.
  • Proteger sus capacidades mentales y la salud de su cerebro.
  • Reforzar su sistema inmunológico.
  • Reemplazar sus células dañadas por otras nuevas y sanas.
  • Prevenir y tratar el cáncer (tal como señala un estudio realizado por científicos chinos en 2014 y publicado en Journal of Cancer, la PQQ induce a la apoptosis (suicidio celular) de las células malignas).

Una cápsula al día de Q10 Más PQQ es suficiente para mantener elevados sus niveles de energía celular. Si desea comprobarlo, haga clic en este enlace o en el siguiente botón.

Descubra la energía que viene del espacio y que la ciencia ha encapsulado para usted.

¡A su salud!

Felipe M. Miller

P.D.: La energía de su cuerpo depende de esas pequeñas centrales energéticas que son las mitocondrias de sus células. Haga clic aquí si quiere protegerlas y renovarlas.