A la hora de estudiar el comportamiento del ojo resulta muy difícil obtener muestras del tejido de la conjuntiva (parte anterior del ojo que protege la córnea para mantener su transparencia y que se pueda ver), lo que obliga a que las investigaciones sobre enfermedades oculares que afectan a esta zona se tengan que realizar in vitro.

El problema es que las células creadas en laboratorio no pueden reproducir de manera fiable la complejidad de la conjuntiva, lo que permitiría entender qué mecanismos desencadenan las enfermedades inflamatorias que afectan a la superficie ocular: síndrome del ojo seco, conjuntivitis alérgica o síndrome de Sjögren (enfermedad autoinmune que afecta a las glándulas exocrinas, responsables de producir lágrimas para hidratar el ojo).

Para obtener datos más fiables que permitan avanzar en esta línea de investigación, un equipo de científicos de la Universidad de Valladolid y del CIBER-BBN (Centro de Investigación Biomédica en Red en Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina) han desarrollado un modelo 3D de la conjuntiva.

El modelo creado a partir de células y biomateriales de origen humano va a permitir estudiar tanto las enfermedades inflamatorias que afectan a la superficie ocular, como los efectos de futuros tratamientos o medicamentos, ya que el modelo 3D actuará tal y como lo haría un ojo humano.

Fuente: García-Posadas, L., Soriano-Romaní, L., López-García, A., y Diebold, Y.: “An engineered human conjunctival-like tissue to study ocular surface inflammatory diseases”. PloS one, 12(3), e0171099. 2017.