Esto es lo que ha querido analizar un equipo de investigadores de la Universidad de Yale (Estados Unidos)(1). Para ello contaron con 38 adultos a los que emparejaron en base a sus opiniones contradictorias sobre diversos temas: el matrimonio entre personas del mismo sexo, la legalización de la marihuana o la pena de muerte.

Evidentemente, el objetivo era que acabaran discutiendo para analizar cómo respondían sus cerebros mientras lo hacían. En concreto, registraron su actividad cerebral por medio de una tecnología de diagnóstico por imágenes. Los investigadores pudieron observar así que cuando dos personas están de acuerdo sus cerebros muestran una actividad más armoniosa y centrada en las regiones del cerebro dedicadas a las funciones sensoriales (sistema visual, auditivo…).

Sin embargo, cuando se muestran en desacuerdo en el cerebro se activan otras regiones. En concreto, las especializadas en funciones cognitivas superiores: razonamiento, memoria, atención… Esto viene a decir que cuando se discute en el cerebro hay una mayor actividad. Ahora bien, si en principio esa “mayor actividad” suena positivo, lo cierto es que también puede acarrear nefastas consecuencias. Y es que si el sistema nervioso se excita de manera crónica, además de agotarse y estar liberando adrenalina constantemente, también afecta al sistema cardiovascular, aumentando el riesgo de hipertensión, como concluye otro estudio(2).

Consejo de Salud en 1 Minuto: En el mundo tan frenético en el que vivimos, donde todo son prisas, parece que muchos solo saben solucionar los problemas discutiendo. Pero, como ve, esto puede incluso acabar afectando a la salud de su cerebro. Por ello lo mejor es relajarse gracias a técnicas que pueden ayudar a gestionar el estrés y el control de las emociones como el yoga, el mindfulness, la respiración consciente…

Fuentes:

  1. Joy Hirsch, Mark Tiede, Xian Zhang et al.: «Interpersonal Agreement and Disagreement During Face-to-Face Dialogue: An fNIRS Investigation». Frontiers in Human Neuroscience. 2021.
  2. Kira S. Birditt, Michael R. Nevitt and David M. Almeida: “Daily interpersonal copingstrategies: Implicationsfor self-reportedwell-being and cortisol”. Journal of Social andPersonal Relationships. 2015.