De entre todas las enfermedades que sufre el ser humano, seguramente las peores sean las que además del mal que provocan en sí mismas tienen una respuesta social negativa.

Y la psoriasis es una de ellas.

Por este motivo he decidido adelantarle hoy parte del contenido del artículo sobre esta afección cutánea que aparecerá en el número de mayo de Salud AlterNatura. Si sirve para ayudar a alguna de las personas afectadas a sentirse mejor, me daré por satisfecho.

Así que, sin más preámbulos, me dirijo directamente a todas ellas con un mensaje esperanzador: si bien es cierto que la psoriasis no tiene cura, también lo es que puede tratarse y conseguir que remita.

Pero, ¡atención! No todos los tratamientos sirven: unos son ineficaces, otros poco aconsejables e incluso hay algunos de los que directamente debería huir.

Voy a explicarle brevemente a continuación cuáles son y por qué debe evitarlos a toda costa. Y también sus alternativas naturales, que las hay. Si desea informarse en mayor profundidad sobre el tema, siempre podrá hacerlo en el artículo de Salud AlterNatura.

Una enfermedad que se ve y se siente

La psoriasis es una patología compleja cuyo origen continúa siendo un enigma. Se manifiesta con lesiones cutáneas en forma de placas rojizas y escamas blanquecinas, siendo el cuero cabelludo, los codos, las rodillas y la legión lumbar las zonas normalmente afectadas.

Se trata pues de una enfermedad “visible” que hace que, en algunos casos, quien la padece pueda sentir rechazo social, soledad y vergüenza.

Al margen de este componente estigmatizador, que desde aquí animo a superar entre todos, la psoriasis es una enfermedad autoinmune (donde el sistema inmunológico ataca a una parte del organismo) que actúa de manera caprichosa, alternando recaídas con fases de remisión. Y como tal no tiene cura, ya que el sistema inmunológico tiene una memoria que no puede borrarse.

En el caso de la psoriasis, esta respuesta inmune provoca una inflamación en cadena que afecta a las células en la capa superficial de la piel y las obliga a renovarse a un ritmo anormalmente rápido: su ciclo dura sólo unos pocos días en lugar de las tres o cuatro semanas habituales. De este modo surgen primero las placas y después la descamación.

¿Cuál es el problema?

Pues que, como siempre, la medicina convencional intenta matar moscas a cañonazos, y más aún cuando no tiene respuestas para una enfermedad.

¡Ojo con los medicamentos!

Los dermatólogos recurren a fármacos convencionales para modificar la respuesta inmunitaria y calmar la reacción autoinmune responsable de las lesiones cutáneas. Pero como en el caso de la psoriasis el sistema inmunológico no está enfermo, sino que su comportamiento anormal tiene una predisposición genética, los tratamientos resultan ineficaces.

Además, estos medicamentos, sobre todo los orales (que se prescriben cuando las cremas dejan de funcionar) tienen efectos secundarios más o menos importantes e incluso exponen al organismo a otros problemas de salud. El metotrexato, por ejemplo, puede causar daño hepático y una disminución de los glóbulos rojos y las plaquetas. Y el medicamento inmunosupresor Otezla va más allá, pudiendo inducir comportamientos suicidas (se han registrado numerosos casos).

Y, por si fuera poco, medicamentos con otras indicaciones incluso pueden desencadenar o agravar un brote de psoriasis. Y no son pocos: algunas benzodiacepinas, medicamentos contra el paludismo, betabloqueantes contra la hipertensión arterial… Encontrará la lista completa en el artículo del que le estoy hablando.

Pero entonces, si la psoriasis no tiene cura y los medicamentos convencionales no son la solución ¿qué pueden hacer quienes la padecen?

Tranquilo, hay alternativas naturales que pueden ayudarle a remitir los síntomas de esta enfermedad. Por ejemplo, como sabrá, la exposición al sol es muy beneficiosa, no sólo porque permite sintetizar la vitamina D, sino también por los efectos inmunosupresores y antiinflamatorios de los rayos UVA.

Pero hay otras soluciones que es probable que desconozca. Y ocupan la mayor parte del artículo de Salud AlterNatura.

  • Descubrirá las cremas naturales a base de ciertas vitaminas que resultan más suaves y eficaces que las de origen sintético.
  • Verá cómo una dieta antiinflamatoria, seguida paso a paso, puede ser extraordinariamente eficaz para reducir la gravedad de los brotes.
  • También conocerá otras dietas más específicas que han demostrado ser sorprendentemente beneficiosas en el tratamiento de la psoriasis.
  • Y respecto a los tratamientos naturales para el cuidado de las zonas dañadas, ¡no es oro todo lo que reluce! No deje de probar el aloe vera, el aceite de caléndula, la manteca de karité…

Encontrará todos estos remedios explicados en detalle y muchos otros más en este interesante artículo sobre la psoriasis. Le garantizo que le ayudará a ver a esta enfermedad de una forma diferente, y a tratarla sin riesgo y con mayor eficacia en caso de padecerla.

Pero para poder leerlo en toda su extensión y aprovechar así todo su contenido debe darse mucha prisa y reservar ya su ejemplar de Salud AlterNatura. Estamos ultimando la preparación del número de mayo para que los suscriptores puedan recibirlo a tiempo, por lo que deberá pedirlo antes de las 23:59 de mañana martes 17 de abril.

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