Algunos estudios han demostrado que la cafeína favorece la eliminación de grasas y aumenta la resistencia. Dicho de otra manera: con la cafeína se obtienen unos efectos similares a los que se conseguirían con la práctica habitual de ejercicio, lo que explica que suela incluirse en las “bebidas energéticas” enfocadas a deportistas.

Sin embargo, la cafeína también conlleva numerosos problemas de cara al ejercicio: inhibe la absorción de las vitaminas del grupo B, eleva la homocisteína (factor de riesgo de accidente cardiovascular o ictus), incrementa la inflamación digestiva y aumenta el riesgo de glaucoma.

Consejo de Salud en 1 minuto: Tras comparar los beneficios con los riesgos, y viendo que los primeros pierden, lo recomendable es prescindir de la cafeína cuando esté practicando deporte.