El consumo de alimentos elaborados con soja fermentada, como por ejemplo el natto o el miso, está asociado con un menor de riesgo de morir a causa de una enfermedad cardiovascular. Así lo ha probado un estudio realizado en Japón, uno de los principales consumidores de soja del mundo(1).

Para llegar a esta conclusión los investigadores contaron con 93.000 japoneses de entre 45 y 74 años, a quienes se les realizó un seguimiento durante 15 años para analizar sus hábitos alimentarios. En este país es muy común el consumo de natto (elaborado con semillas de soja fermentadas con Bacillus subtilis) durante el desayuno, así como el de miso (pasta a base de semillas de soja fermentadas con Aspergillus oryzae) en diferentes salsas y sopas.

Observaron así que los hombres con altos aportes de soja fermentada tienen un 24% menos de probabilidades de morir debido a una afección cardiovascular (un 21% en el caso de las mujeres). Además, un importante consumo también reduce un 10% de media el riesgo de muerte por cualquier causa.

Fuentes:

  1. Ryoko Katagiri, Norie Sawada, Atsushi Goto et al.: “Association of soy and fermented soy product intake with total and cause specific mortality: prospective cohort study”. BMJ. 2020.