14 cremas solares han sido señaladas por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) porque su factor de protección no se corresponde con el del etiquetado. (1)

De hecho, esta institución -dependiente del Ministerio de Sanidad- ha pedido la retirada inmediata de varias de ellas y la revisión de algunas otras.

Sin duda, los engaños a los consumidores son un asunto muy grave y deben contar con una respuesta contundente.

Sin embargo, hay otro motivo por el que a mí esta cuestión me pone los pelos de punta: ¡no deberían prohibir 14 cremas sino muchísimas más, tal y como desde Tener S@lud llevamos años denunciando!

Ahora verá por qué.

Componentes químicos directamente sobre la piel

Hace ya tiempo que estudios científicos demostraron que los químicos presentes en las cremas de protección solar pasan a la sangre en tasas que van desde los 3,3 ng/ml a los ¡258,1 ng/ml!, dependiendo de si se aplican en forma de loción o de aerosol.

Por si no se aprecia la dimensión del riesgo, esto significa ¡500 VECES MÁS! que el límite de 0,5 ng/ml estipulado, por ejemplo, para 6 de los productos químicos más comunes, usados en todo tipo de procesos industriales: el azobenceno, la oxibenzona, el octocrileno, el homosalato, el octisalato y el octinoxato.

¡Ahí es nada!

Un artículo imprescindible

Acerca de todo esto, así como de cuál es el auténtico problema de las cremas solares y de qué alternativas debe usar para protegerse correctamente de los efectos nocivos del sol sin renunciar a la valiosísima vitamina D, hablé en un texto que envié a través de este mismo boletín gratuito el año pasado.

Se lo dejo a continuación por si no pudo leerlo entonces. Es crucial conocer la verdad sobre las cremas solares para dejar YA MISMO de envenenar la piel (creyendo erróneamente, encima, que se está protegiéndola).

“Después de saber esto,
se pensará dos veces usar crema solar”

¡A su salud!