Meterse en la cama y consultar una última vez los mensajes entrantes, revisar el correo electrónico o leer una noticia que se quedó pendiente. ¿Quién no ha hecho esto alguna vez? Pues bien, debe saber que este hábito pasa mucha más factura a su descanso y su salud de lo que imagina.

Que haya sido denominado “vamping” (por vampiro)(1), ya dice mucho acerca de sus efectos sobre la salud. Y es que lo que hace es, literalmente, “vampirizar” nuestro descanso a través de la inhibición de la melatonina, hormona conocida precisamente como “del sueño”.

El problema de los dispositivos electrónicos está, además de en lo mucho que nos alteran los constantes mensajes, en sus pantallas. Más concretamente, en la luz azul de onda corta que emiten. Y es que nuestro cerebro, al recibirla, cree que todavía es de día y por ello inhibe la secreción de melatonina, la cual arranca naturalmente cuando el sol se pone. Pues bien, detener la producción de esta hormona retrasa todo el proceso de descanso ¡incluso durante horas!, haciéndole dormir menos tiempo del que debería.

Este desfase entre las necesidades de sueño y el descanso real, que muchos expertos han catalogado incluso de “auténtica epidemia (2), es lo que se conoce como “insomnio tecnológico”. Entre otros problemas puede causar trastornos del ánimo y del crecimiento, cansancio generalizado, dolores de cabeza y falta de atención.

Consejo de Salud en 1 Minuto: Además de dejar de utilizar todo tipo de pantallas 2 horas antes de acostarse y de usar filtros protectores especiales para limitar los daños de la luz azul artificial, le aconsejamos que revise al detalle su descanso. ¿Sabe cuántas horas duerme al día? En este texto descubrirá si son suficientes y cómo afecta eso a su salud.

Fuente:

1. Declaraciones de Ángela Milán, neuróloga e investigadora de la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra. 2021.

2. Ruthann Richter. “Among teens, sleep deprivation an epidemic”. Stanford Medicine. Oct. 2015.