De entre todas las personas que superan los cien años existe una proporción claramente a favor de las mujeres. Pero ahora se ha descubierto que esta mayor esperanza de vida también es visible en condiciones muy desfavorables, como hambruna y epidemias.

Para llegar a estas conclusiones los investigadores analizaron las defunciones que tuvieron lugar en diferentes momentos y situaciones especialmente trágicas a lo largo de la Historia reciente: entre los esclavos de la isla de Trinidad y Tobago a principios del siglo XIX o durante las hambrunas que asolaron Ucrania en 1933, entre muchas otras.

Comprobaron así que en estas situaciones las mujeres vivieron más con respecto a los hombres, con una diferencia que iba del año de más de vida a los 3,7 años de más. Esta mayor esperanza de vida también se sigue observando en catástrofes más recientes.

Los autores del estudio señalan que las hormonas sexuales son parte de las responsables de esta mayor esperanza de vida, ya que los estrógenos femeninos son antiinflamatorios, por lo que ayudan a proteger el sistema circulatorio y fortalecen el sistema inmunitario. Por el contrario con los hombres, al tener más testosterona y progesterona (asociadas a una mayor mortalidad en algunas enfermedades), ocurre justo lo opuesto.

Fuentes: Virginia Zarulli, Julia A. Barthold Jones, Anna Oksuzyan, Rune Lindahl-Jacobsen, Kaare Christensen and James W. Vaupel: “Women live longer than men even during severe famines and epidemics”. PNAS. 2017