La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una de las principales causas de ceguera entre los mayores de 65 años y no tiene cura. Pero este aciago pronóstico puede tener los días contados gracias al proyecto desarrollado por un equipo de científicos, entre los que se incluyen investigadores de la Universidad de Granada(1).

Se trata de una prótesis de retina artificial que, a diferencia de las desarrolladas hasta la fecha, está hecha de nanopartículas (unas 300 veces más pequeñas que el diámetro de un cabello). Este tamaño tan reducido evita la necesidad de operar, ya que las nanopartículas se inyectan directamente en el ojo, por debajo de la retina. Y además se consigue una mayor biodisponibilidad, resolución y sensibilidad a la luz que la obtenida con los implantes actuales.

Las pruebas realizadas con roedores han sido todo un éxito, ya que se les consiguió devolver la vista, aunque fue solo durante cierto período de tiempo. Por ello los investigadores han señalado que es necesario seguir haciendo experimentos para mejorar su eficacia.

Consejo de Salud en 1 minuto: aunque este estudio abre una nueva vía para el tratamiento de la DMAE, la prevención sigue siendo el mejor remedio para evitarla. Por ejemplo, no abusar de las pantallas electrónicas, reforzar la salud de los ojos con una alimentación rica en antioxidantes (también a través de complementos nutricionales, si es preciso) y descansar la vista periódicamente.

Fuentes:

  1. Maya-Vetencourt, J.F., Manfredi, G., Mete, M. et al.: “Subretinally injected semiconducting polymer nanoparticles rescue vision in a rat model of retinal dystrophy”. Nature nanotechnology. 2020.