Un equipo de investigadores ha comparado el riesgo cardiovascular que tenían los bebés que habían nacido por fecundación in vitro, con respecto a los que fueron concebidos de forma natural. Para ello compararon 100 embarazos que habían sido posibles gracias a la fecundación in vitro con otros 100 embarazos que se produjeron de forma natural, durante un período de tres años.

Los investigadores realizaron un seguimiento exhaustivo de todas las voluntarias, que comenzó a mitad del embarazo y concluyó a los seis meses de vida del bebé.

Comprobaron así que los fetos que habían sido concebidos por reproducción asistida presentaban cambios en su corazón, tanto en la forma del órgano como de las arterias, lo que acabaría afectando a la función del corazón e implicaría más riesgos de sufrir enfermedades coronarias en el futuro.

Fuente: Brenda Valenzuela-Alcaraz, Fàtima Crispi, Bart Bijnens, Monica Cruz-Lemini, Montserrat Creus, Marta Sitges, Joaquim Bartrons, Salvadora Civico, Juan Balasch, Eduard Gratacós: “Assited Reproductive Technologie are Associated with Cardiovascular Remodeling in Utero that Persists Postnatally”. Circulation.