Hace unos días en Tener S@lud le dábamos las claves de por qué Nutri-Score, el conocido como “semáforo nutricional”, arroja resultados tan polémicos. Pero este no es el único sistema de etiquetado que plantea problemas: con la nueva etiqueta energética(1), visible desde el 1 de marzo en electrodomésticos como frigoríficos, lavadoras o monitores, solo se puede acceder a buena parte de la información a través de un código QR.

Es decir, que obliga a que el consumidor tenga un smartphone y se haya descargado previamente la aplicación correspondiente, lo que automáticamente perjudica a aquellas personas que no cuenten con este tipo de dispositivos.

De momento solo se ha implantado en los electrodomésticos, pero todo apunta a que se seguirá esa tendencia en cosméticos, productos de limpieza, pinturas… donde implicaría un mayor riesgo, incluso para la salud. Y es que solo a través de ese código QR se podría saber si lo que se está comprando incluye posibles sustancias dañinas (tóxicos, disruptores endocrinos, posibles cancerígenos…).

Nota de Salud en 1 Minuto: leer la composición del producto es esencial para saber qué es realmente lo que se está comprando o incluso si puede afectar a la salud. ¿Y usted? ¿Acostumbra a leer las etiquetas de los productos? Anímese a dejar su opinión en la sección de comentarios que encontrará más abajo.

Fuentes:

  1. Reglamento (UE) 2017/1369 del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establece un marco para el etiquetado energético y se deroga la Directiva 2010/30/UE (Texto pertinente a efectos del EEE).