La exposición a pesticidas, metales y contaminantes atmosféricos podría aumentar el riesgo de padecer Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Esta enfermedad del sistema nervioso central se caracteriza por la degeneración progresiva de las neuronas motoras, y en España se diagnostican cada año unos 1.000 nuevos casos.

Estas son las conclusiones obtenidas en un simposio internacional(1) que se ha celebrado sobre la ELA, y parten del hecho de que sólo entre el 5 y 10% de los pacientes de ELA responde a casos hereditarios. En el 95% restante el origen de la enfermedad se debe al entorno del paciente; estos casos se denominan “ELA esporádica”.

Por tanto, es el estilo de vida (la alimentación y seguir o no hábitos saludables) y sobre todo los factores medioambientales, los que guardan una mayor relación con el riesgo de acabar padeciendo ELA. Y es que éstos acaban afectando a la epigenética del paciente; es decir, a las modificaciones que sufre el ADN a lo largo de la vida, y que al estar expuestos a agentes externos especialmente dañinos son más intensas.

Fuentes:

1. Simposio Internacional: Genética y ELA: implicaciones y retos en el conocimiento, diagnóstico y manejo de la enfermedad. 2018.