Los alimentos fermentados, ricos en probióticos (bacterias buenas que regulan la microbiota intestinal), no solo ayudan a aumentar la diversidad de la flora del intestino, mejorando con ello las defensas y la salud en general. Resulta que, de acuerdo con una investigación reciente realizada por científicos de la Universidad de Stanford (Estados Unidos)(1), también disminuyen los signos moleculares de la inflamación.

Para tal hallazgo se realizó un ensayo clínico en el que 36 adultos sanos siguieron, al azar, 2 dietas diferentes durante 10 semanas. Una de ellas era rica en fibra, mientras que la otra lo era en alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el requesón, el kimchi y otras verduras lactofermentadas o en salmuera, té kombucha…

Pues bien, aunque ambas dietas se demostraron beneficiosas, la rica en alimentos fermentados tuvo efectos más notables a nivel de diversidad microbiana. Y no solo eso: también propició que 4 tipos de células inmunitarias mostrasen una menor activación y que los niveles de 19 proteínas inflamatorias medidas en sangre disminuyesen (en concreto una de estas proteínas, la interleucina 6, se ha relacionado con enfermedades como la artritis reumatoide, la diabetes de tipo 2 y el estrés crónico).

Consejo de Salud en 1 Minuto: Los alimentos fermentados son mucho más accesibles de lo que parece, hasta el punto que prepararlos uno mismo es ¡realmente fácil! Aquí le dejamos una receta de chucrut casero para que lo compruebe.

Fuentes:

1. Hannah C. WastykGabriela K. FragiadakisDalia PerelmanDylan DahanBryan D. MerrillFeiqiao B. Yuand. “Gut-microbiota-targeted diets modulate human immune status”. CellIn Press, Corrected ProofPublished online: July 12, 2021.