1.  Helicriso. Potente antihematoma y anticoagulante, resulta eficaz en el tratamiento de moratones y facilita la cicatrización. Ahora bien, lo mejor es utilizarlo sólo ocasionalmente y limitándolo en mujeres embarazadas y niños pequeños. Tampoco debe utilizarse en caso de seguir un tratamiento anticoagulante. 
  1. Eucalipto citriodora. Antiinfamatorio y analgésico, alivia en caso de dolor muscular y tendinitis. Es además un gran repelente si se usa en difusor. 
  1. Menta piperita. La Mentha × piperita es estimulante y refrescante, combate el mareo, las náuseas, las digestiones pesadas, el dolor y la picazón. Se desaconseja en mujeres embarazadas y en período de lactancia, así como en personas con epilepsia y en niños menores de 7 años. 
  1. Árbol de té. Antibacteriano y antiviral de amplio espectro, puede utilizarse en todos los casos de infecciones otorrinolaringológicas (ORL), dentales o cutáneas. 
  1. Espliego. Es calmante del sistema nervioso, relajante muscular, antiséptico y un gran analgésico en caso de tensión nerviosa, náuseas, contracturas musculares, heridas en la piel, migrañas… 
  1. Aceite vegetal. Para diluir los AE y mantener la piel bien hidratada. Puede optar por aceite de jojoba, de argán, de caléndula, de árnica, de oliva… 
  1. Carbón activado. También llamado “carbón activo”. Muy útil para combatir los problemas digestivos e incluso las intoxicaciones alimentarias. 
  1. Polvo de arcilla verde. En caso de herida, rocíelo sobre ella si no dispone de agua para limpiarla. Además, alivia el malestar estomacal.
  1. Un bote de gel de aloe vera. Muy práctico para reparar la piel en caso de insolación, quemaduras, irritación o picazón, así como para hidratar el cabello.
  1. Espray de propóleo. Capaz de detener inmediatamente el dolor de garganta y la tos.