Un accidente cerebrovascular cardioembólico se produce cuando un coágulo que se ha formado en la aurícula izquierda del corazón entra en el torrente sanguíneo y acaba bloqueando una arteria cerebral. Según un grupo de investigadores que ha analizado los datos de más de 48.000 personas, aquellas que tienen los niveles más altos de hierro tienen más riesgo de sufrir este tipo de accidente cerebrovascular (ACV)(1).

Lo más sorprendente de este estudio es que contradice lo que se pensaba hasta ahora, ya que investigaciones previas habían asegurado que el hierro podía proteger frente a los ACV, así como de otras enfermedades de las arterias coronarias.

Ahora bien, los investigadores señalan que es necesario realizar más pruebas para ofrecer recomendaciones adecuadas sobre el consumo de hierro según el caso concreto de cada persona.

Y es que este es un nutriente esencial para la producción de hemoglobina (proteína sanguínea que transporta el oxígeno a los tejidos) y mioglobina (proteína muscular que almacena el oxígeno). Por tanto, no es cuestión de prescindir totalmente del hierro para intentar prevenir así un ACV, sino de optar por una alimentación adecuada que no provoque un aumento en sus niveles. Por ejemplo, si usted tiene exceso de hierro debe reducir el consumo de carnes rojas magras, mariscos de concha (ostras, almejas…), hígado, frutos secos como nueces, avellanas o almendras tostadas y verduras de hoja verde (berros, acelgas, espinacas…)

 

Fuentes:

  1. John Danesh, Paul Appleby: “Coronary Heart Disease and Iron Status Meta-Analyses of Prospective Studies”. Stroke. 2018.