Durante el confinamiento mantenido para frenar la propagación del virus SARS-CoV-2 aumentó un 28% la venta de preparados a base de plantas medicinales en farmacia. Así lo señala el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO).

Según los datos recogidos por esta institución científica, las plantas medicinales más requeridas han sido aquellas destinadas a tratar trastornos leves de ansiedad, estrés e insomnio. En estos casos su consumo creció incluso un 50% durante los meses de confinamiento, ya que el encierro obligado y la amenaza del coronavirus trajo consigo un claro aumento de estos problemas.

La mayoría de los preparados para mitigar estos síntomas tienen como base plantas de reconocidas propiedades sedantes, generalmente libres de efectos secundarios (sobre todo si se las compara con los fármacos sintéticos usados en estos casos). Algunas de estas plantas son la valeriana (Valeriana officinalis), la amapola de California (Eschscholzia califórnica), la pasiflora (Passiflora incarnata) y la melisa (Melissa officinalis), entre otras.