Aunque por regla general se piensa que la fisioterapia sólo sirve para tratar problemas musculares, lo cierto es que también es muy recomendable para hacer frente a otro tipo de dolencias relacionadas con el estrés o la ansiedad, así como a todas las patologías que surgen como consecuencia de estos problemas psicológicos.

Y es que debido al estrés pueden aparecer todo tipo de enfermedades, y además el paciente acaba acumulando tensiones musculares. Es por ello que la fisioterapia, al reducir e incluso eliminar esos problemas musculares, contribuye a mejorar la calidad de vida del enfermo, ayudando de paso en la recuperación de la patología que sufre.

Esta es la realidad que se observa en las clínicas de fisioterapia, donde comprueban que gracias a estas sesiones los pacientes, da igual si sufren patologías de tipo físico o neurológico, mejoran su estado de salud hasta el punto de que llegan a valerse por sí mismos, cuando antes de iniciar el tratamiento eran mucho más dependientes de los fármacos.

Fuente: World Confederation for Physical Therapy: Description of physical therapy