Como cada año por estas fechas, la mayoría de las personas terminan sus vacaciones y se preparan para la vuelta a la rutina.

¿Es este su caso?

Si es así, es posible que le invada cierto desánimo, sensación de fatiga, estrés… Y también es posible que, precisamente para evitar todo esto, durante esta época recurra a complementos nutricionales multivitamínicos que le ayuden a volver a la rutina con energías renovadas.

Pero yo voy a pedirle que no los tome. Me gustaría que antes leyese lo que tengo que contarle sobre determinadas vitaminas y minerales, y después decida libremente lo que considere oportuno.

¿El motivo? Sencillamente porque puede que usted esté tomando estos nutrientes sólo por tomarlos, sin que obtenga ningún tipo de beneficio.

Le voy a poner un ejemplo que le ayudará a entenderlo.

El caso de la vitamina C

Nadie pone en duda que la vitamina C es buena para el organismo y su carencia es responsable de múltiples enfermedades.

Por eso las campañas informativas y la publicidad de los grandes laboratorios farmacéuticos le incitan constantemente a que la consuma. Según ellos, usted necesita exactamente 80 mg al día para garantizar una buena salud, según los valores de referencia nutricional (VRN) que manejan las autoridades sanitarias.

Pero el problema es que existen “pequeñas” diferencias entre lo que recomiendan las autoridades sanitarias y lo que los estudios científicos más punteros evidencian.

Así, los investigadores del Instituto Linus Pauling (precisamente el científico que descubrió la vitamina C) de la Universidad de Oregón cifran las necesidades reales de vitamina C en 400 mg diarios para obtener todos sus beneficios cardiovasculares, reducir la fatiga y mejorar el sistema inmunitario.

¡5 veces más que las recomendaciones oficiales! Más que pequeños matices se trata de un abismo que marca la diferencia entre un efecto nulo y uno altamente beneficioso para su salud.

Según los mismos estudios:

  • Usted tiene que comer diariamente 5 piezas de fruta de cultivo ecológico durante todo el año para evitar el déficit de vitamina C.

 

  • Si opta por la suplementación, es aconsejable que durante el otoño y el invierno el complemento también incluya en su composición bioflavonoides cítricos.

 

  • A partir de los 400 mg de vitamina C el organismo se satura, por lo que es preferible repartir las dosis en tomas de 200 mg en diferentes momentos del día.

Como ve, un aporte correcto de vitamina C va mucho más allá de lo que recomiendan las autoridades sanitarias. Así que, si ha decidido tomar un complemento nutricional ahora que acaba el verano, es fundamental que usted tenga acceso a toda la información sobre la vitamina C que su médico no le cuenta.

Para ello, hemos preparado un artículo especial que podrá leer en el número de septiembre de Salud AlterNatura y que le irá como anillo al dedo.

Pero no sólo la vitamina C es importante en un complemento nutricional. Son muchos los nutrientes y minerales que van a ayudarle a volver a la rutina con las pilas puestas, y los encontrará todos en este artículo del que le hablo.

Complementos nutricionales postveraniegos: cuáles, cuánto y cómo tomarlos

Está claro que las recomendaciones oficiales y las verdaderas necesidades para tener una buena salud no van de la mano. Y el caso de la vitamina C no es el único.

La vitamina D también es un pilar vitamínico para el organismo que combate el cansancio y la depresión, impide la aparición del 80% de catarros, bronquitis y gripes, disminuye el riesgo de enfermedades autoinmunes y reduce el riesgo de la mayoría de tipos cáncer al menos en un 50%.

De acuerdo con las autoridades sanitarias usted sólo necesita 200 UI al día. Pero, ¿sabe cuál es el aporte mínimo real para mantener un nivel de vitamina D óptimo en sangre?

Le aseguro que cuando lo lea se va sorprender. No es de extrañar que siguiendo las indicaciones oficiales el déficit de vitamina D sea un problema generalizado en nuestro país.

¿Y qué me dice del magnesio? ¿Conoce la dosis diaria que no puede faltar en su dieta? Pues debería, ya que se trata de un mineral esencial para el organismo del que también existe un déficit muy preocupante.

Por no hablar del zinc, indispensable de cara al invierno para reducir el número de catarros y la toma de antibióticos, del hierro, especialmente indicado para mujeres y vegetarianos o de los beta-glucanos, un tipo de fibras que estimulan el sistema inmunitario en las personas de mayor edad.

Todos son nutrientes imprescindibles presentes en los complementos nutricionales que le ayudarán a recuperar un estado de salud óptimo tras las vacaciones. Pero para que sean realmente eficaces, debe conocer las dosis reales que necesita, cómo tomarlas y la duración de los tratamientos que le ayudarán a volver a la rutina con el mejor pie.

Todo esto y todo lo que necesita saber lo encontrará en el próximo número de Salud AlterNatura. Como adelanto le doy otro de los consejos que aparecen en el artículo y que debe seguir en caso de una suplementación de vitamina D: procure evitar las fuertes dosis en ampollas (las que generalmente prescriben los médicos) a favor de dosis diarias más bajas que imitan el aporte natural, es decir, el que proviene del sol.

Si ahora que acaba el verano usted piensa recurrir a los complementos nutricionales para recargar energías, seguro que este artículo le va ayudar en su elección. Hágale caso, sería una pena que tomase un complemento que no le sirviese para nada.

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¡A su salud!

Luis Miguel Oliveiras