La hiperhidrosis es una patología que afecta al 3% de la población y causa una sudoración excesiva. Por regla general responde a situaciones estresantes que hacen que se active el sistema parasimpático, responsable de regular la hidratación del organismo, pero también puede estar asociada a otras patologías: trastornos de tiroides o como efecto secundario de numerosos medicamentos.

Las palmas de las manos y de los pies, así como las axilas, son las partes del cuerpo que más se ven afectadas por la hiperhidrosis. Pero si los síntomas se agravan puede llegar a producir eccema, roces o incluso descamación dérmica (pelado) de las palmas de las manos.

Para aquellos que sufren esta patología llevar a cabo técnicas de relajación o meditación son una efectiva solución que, además de ser completamente natural, evita tener que pasar por el quirófano. Y es que la ansiedad suele acompañar a esta patología, ya sea originando o agravando el exceso de sudor (especialmente si se está en público), por lo que mantener el estrés a raya es la mejor manera de poner fin a este problema.

Fuentes:

Nowell Solish, Vince Bertucci, Alain Dansereau, Chih-Ho Hong, Charles Lynde, Mark Lupin, Kevin C. Smith and Greg Storwick: “A Comprehensive Approach to the Recognition, Diagnosis and Severity-Based Treatment of Focal Hyperhidrosis”.

Langtry JAA. Hyperhidrosis. In: Lebwohl MG, Heymann WR, Berth-Jones J, Coulson I, eds. “Treatment of Skin Disease: Comprehensive Therapeutic Strategies.” 4th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2014:chap 105.​

Miller JL, Jorizzo JL, Schaffer JV, eds: “Diseases of the eccrine and apocrine sweat glands”. Dermatology. 3rd ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2012:chap 39.