Posiblemente, esta sea la mayor amenaza bacteriológica en la actualidad:

Su nombre: Helicobacter pylori (H. pylori).

Su hábitat: la capa mucosa o lumen del estómago humano.

Su objetivo: acabar con su salud.

Y usted tiene un 25% de probabilidades de tenerlo en su interior.

Hoy me gustaría informarle en profundidad sobre el H. pylori. Es imprescindible que sepa con quién se está “jugando los cuartos” su salud: quién es, cómo actúa y por qué es tan peligroso.

Lo crea o no, se encuentra ante una “superbacteria” a la que es prácticamente imposible vencer y que usted no puede ni debe ignorar; su salud, e incluso su vida, pueden estar en juego.

No pretendo ser alarmista y, de hecho, voy a darle las armas para derrotar a tan poderoso adversario: un revolucionario tratamiento que promete ser la solución definitiva contra el H. pylori allí dónde los antibióticos han fracasado.

Más adelante le diré su nombre. Pero antes, le ruego que lea lo que sigue a continuación.

Un enemigo letal, poderoso e invisible

El H. pylori es un patógeno humano gram negativo con forma de bacilo helicoidal (de ahí el nombre Helicobacter) que habita en las paredes gástricas.

Al contrario del resto de microorganismos que se alojan en el tubo digestivo (conocidos como flora intestinal o microbiota), cuya misión es ayudar a las defensas y a la correcta digestión, el H. pylori es una bacteria especialmente hostil.

Lejos de proteger al organismo, este auténtico fenómeno de la naturaleza por su fortaleza, virulencia y resistencia, está implicado en algunos de los trastornos más importantes y recurrentes que afectan al estómago:

  • Inflamación de la mucosa del estómago (gastritis).
  • Malestar gástrico crónico.
  • Úlceras gastroduodenales (se estima que esta bacteria es responsable del 80% de los casos) y úlcera del intestino delgado superior.
  • Linfoma de MALT (linfoma del tejido linfoide asociado a la mucosa gástrica).

Pero lo que es realmente preocupante y convierte al H. pylori en un enemigo público contra la salud es que es responsable del 90% DE LOS CASOS DE CÁNCERES GÁSTRICOS.

Sí, ha leído bien.

Prácticamente la totalidad de los casos de cáncer de este tipo, uno de los más mortales que existen y que el año pasado costó la vida a más 600.000 personas en todo el mundo, tiene su origen en esta bacteria. (1)

¡Más muertes que las provocadas por los accidentes de tráfico!

Algunos estudios también han relacionado la infección por Helicobacter pylori con otras patologías como las migrañas, la enfermedad de Parkinson, los trastornos cardiovasculares (algunos estudios duplican el riesgo de enfermedad coronaria en los portadores de la bacteria) y ciertas enfermedades inmunitarias. Aunque es su incidencia sobre el cáncer de estómago lo que realmente pone los pelos de punta. (2) (3)

Y a estas cifras escalofriantes hay que añadir además una particularidad que hace del H. pylori una amenaza aún más peligrosa si cabe: la mayoría de las veces, LA INFECCIÓN CURSA DE MANERA ASINTOMÁTICA.

Esto quiere decir que las personas que portan esta bacteria no suelen presentar ningún tipo de síntoma. Es como llevar en su interior una bomba de relojería… ¡y no ser consciente!

Y por si esto no fuera suficiente, el 50% de la población mundial está infectada.

Así que quédese con estos datos: la H. pylori es una bacteria que mata, lo hace sin avisar y está presente en un ingente número de personas.

Usted podría ser una de ellas, por lo que le recomiendo que siga leyendo para conocer más a fondo a este terrible enemigo.

Cómo actúa la Helicobapter pylori

Créame, no existe una bacteria igual.

El H. pylori vive exclusivamente en el estómago humano y es la única bacteria conocida hasta ahora capaz de desarrollarse en un entorno como éste, tan hostil por la acidez estomacal. Cuesta comprender cómo un ser vivo puede sobrevivir al ácido clorhídrico que el organismo produce de forma natural, pero así es.

¿Que cómo lo consigue?

Es una bacteria muy astuta. Una vez establecida en las paredes del estómago, segrega una enzima denominada ureasa que transforma la urea en amoniaco y dióxido de carbono. Este hecho tiene dos consecuencias nefastas para su salud:

  • Por un lado, neutraliza parte de la acidez del estómago, por lo que se dificulta la correcta digestión de los alimentos. Debido a esto, las personas infectadas puedan sufrir en ocasiones dolor o ardor de estómago, hinchazón o gases, sin ser conscientes de su origen.
  • Y por el otro, el amoniaco es un metabolito tóxico que daña las células que recubren la mucosa del estómago derivando en gastritis (inflamación de la mucosa) e incluso puede terminar en úlcera de estómago. Además, en las últimas décadas se ha revelado que el pylori ejerce efectos oncogénicos (que favorecen la formación de tumores) sobre la mucosa gástrica a través de una compleja interacción entre factores bacterianos, del propio huésped y ambientales. De ahí su devastadora incidencia en la formación de cánceres de estómago. (4)

El peligro es real y usted no puede mirar hacia otro lado.

“¿Cómo puedo saber si estoy infectado?”

Si me lo pregunta, en primer lugar, le diré que esta bacteria está peligrosamente extendida por todo el mundo, aunque existe una gran disparidad en la prevalencia de la infección entre los países desarrollados (en nuestro país se estima que es del 20-25% a partir de los 40 años) y los que se encuentran en vías de desarrollo. (5)

Además, como ya le he comentado, en raras ocasiones da la cara. El caso es que, cuando se manifiestan, los síntomas de la infección suelen comprender:

  • Dolor abdominal, que se agudiza con el estómago vacío.
  • Náuseas.
  • Pérdida de apetito.
  • Aliento fuerte (que persiste a pesar de tener una buena higiene dental).
  • Eructos frecuentes.
  • Pérdida de peso involuntario.

Si usted sufre varios de estos síntomas persistentemente mi consejo es que pida una consulta con su médico.

Para saber si está infectado o no por H. pylori, se pueden realizar varias pruebas, como buscar antígenos de esta bacteria en las heces o los anticuerpos desarrollados por el organismo en una analítica. Pero la prueba más rápida y común es la del aliento, que consiste en la ingesta de una solución con urea la cuál es transformada por la bacteria en dióxido de carbono, detectable por el aire expirado tras 10 minutos.

Si el resultado es positivo, estará a punto de comenzar una dura batalla en la que hasta hace muy poco el vencedor era casi siempre el mismo: el Helicobacter pylori.

El fracaso de los antibióticos

Una vez detectada la presencia de esta bacteria, como desgraciadamente suele suceder, el único enfoque de la medicina convencional se basa en los medicamentos; en este caso, el tratamiento con antibióticos.

Y si el H. pylori es silencioso y letal, también es increíblemente resistente a los antibióticos. Esto supone dos complicaciones añadidas:

  1. Al ser una cepa muy tenaz, cuanto menor es la eficacia de una terapia con antibióticos, mayor es la probabilidad de que se dé una recurrencia. De esta manera, lo que suele suceder es que tras el tratamiento tan sólo se logra una “eliminación” temporal de la bacteria, nunca una verdadera erradicación. (6)
  1. Además, un tratamiento antibiótico fallido puede contribuir a aumentar la virulencia de la bacteria y hacer que ésta salga fortalecida, aumentando la intensidad y gravedad de los síntomas. No sólo se pierde la batalla, sino que también empeoran los ardores de estómago, las gastritis y las úlceras de estómago.

Una vez más, usted se encuentra ante el eterno dilema: ¿qué hacer cuando los medicamentos no funcionan y el remedio es peor que la enfermedad?

La respuesta es la que le doy habitualmente: recurrir a alternativas naturales, más eficaces y mejor toleradas.

Siempre han existido para combatir el H. pylori. Pero hasta hoy un probiótico nunca había logrado una eficacia tan alta contra esta bacteria como para poder hablar de vencerla definitivamente.

 

L. reuteri DMS 17648: la cepa de la esperanza

Se llama Lactobacillus reuteri (L. reuteri).

Y esta bacteria probiótica figura desde hace tiempo entre los mejores planteamientos alternativos para el tratamiento de los problemas gástricos asociados a la H. pylori.

Presente en la microbiota humana, este probiótico ofrece varios efectos gastrointestinales muy beneficiosos: produce moléculas antimicrobianas (como ácidos orgánicos, etanol y reuterina), inhibe la colonización de microbios patógenos y remodela la composición de la microbiota, y favorece el sistema inmunológico. (7)

En líneas generales, esto es lo que ya se conocía del L. reuteri.

Pero más allá de su efecto antimicrobiano general, los investigadores han descubierto recientemente una cepa bacteriana concreta con efectos positivos en la erradicación de la infección por Helicobacter pylori.

He destacado la palabra “erradicación” para que no tenga dudas. No le hablo de una remisión o de una eliminación temporal, sino de una victoria total y definitiva en la mayoría de los casos sobre una de las bacterias más fuertes y resistentes que se conocen.

Debo recordarle que existen cientos de probióticos diferentes y que sólo se deben seleccionar aquellas cepas que realmente se han estudiado y que han demostrado beneficios sobre la salud humana. Y la cepa que hoy le presento, el L. Reuteri DMS 17648, patentada bajo el nombre Pylopass, es la única reconocida entre más de 700 cepas diferentes de probióticos como la antagonista específica del H. pylori.

¿Cómo lo consigue?

La investigación científica nos ha permitido conocer recientemente la capacidad de esta cepa para coagularse en el estómago formando coagregados (uniones de microrganismos de diferentes especies) con las bacterias de H. pylori.

 Esta adhesión entre el probiótico y las bacterias tiene un doble efecto en el organismo:

En primer lugar, reduce la carga tóxica en el estómago y disminuye el riesgo de desarrollar una gastritis o una úlcera gastrointestinal.

A continuación, el coagregado de Pylopass es excretado y después expulsado del cuerpo por el tubo digestivo, eliminando conjuntamente con él la bacteria de H. pylori. (8)

Los estudios realizados no dejan lugar a dudas de que este mecanismo de acción resulta extraordinariamente eficaz para neutralizar al Helicobacter pylori.

  • En un primer estudio, los participantes tomaron una dosis diaria de 200 mg de Pylopass repartida en sus comidas de la mañana y de la tarde. El resultado se midió mediante la prueba del aliento, describiendo el efecto estadísticamente significativo de esta cepa después de un período de suplementación de dos semanas y la ausencia de efectos secundarios. (9)
  • En un segundo estudio, simple ciego y controlado con placebo, los investigadores determinaron el impacto de la ingesta oral de Pylopass durante dos semanas sobre la carga de H. pylori, aplicando la misma dosis. Esta intervención condujo a una disminución significativa de la bacteria en sujetos infectados en una muestra de población general. (10)

Por tanto, en ambos casos los investigadores constataron una disminución significativa de la carga tóxica de Helicobacter pylori en los sujetos que presentaban una infección tras el consumo de Pylopass.

Pero no sólo eso: los estudios también pusieron de manifiesto la capacidad de esta cepa de combatir al H. pylori sin presentar ninguno de los riesgos de un tratamiento antibiótico clásico. (11)

Y esto es sumamente importante por varios motivos. Veámoslos.

Frente a los antibióticos, todo son ventajas

Como le comenté anteriormente, los tratamientos clásicos con antibióticos contra el H. pylori, además de ineficaces, pueden generar recurrencia de la infección y efectos secundarios no deseados.

Frente a ellos, el probiótico que hoy le recomiendo es una primera opción indiscutible.

Primera ventaja: una vez administrada, la cepa Pylopass no daña la flora intestinal, como sí ocurre cuando se utilizan antibióticos durante unas tres semanas, es decir, la duración de un tratamiento clásico.

Segunda ventaja: no se desarrollan “resistencias”, frecuentemente observadas con el uso del metronidazol, de la claritromicina y de la amoxicilina, algunos de los antibióticos más prescritos contra la H. pylori. (12)

Tercera ventaja: se ha observado que la formulación de Pylopass no provoca episodios diarreicos ni trastornos del gusto, contrariamente a lo que sucede con los antibióticos específicos utilizados para combatir la bacteria.

Pero aún hay más.

Este producto no sólo presenta ventajas frente al tratamiento con antibióticos, sino que, además, también las muestra frente a otros productos probióticos que trabajan con cepas de diferentes. Y esto le convierte en la mejor recomendación posible para acabar con la bacteria H. pylori.

El tratamiento natural definitivo contra el H. pylori

El complemento nutricional que he seleccionado hoy para usted es eficaz, está libre de efectos secundarios y va mucho más allá en el tratamiento del Helicobacter pylori de donde llegan el resto de probióticos.

La cepa de Pylopass le ofrece:

  1. Un producto perfectamente estable, incluso a temperatura ambiente, ya que está compuesto de células inactivadas y resistentes a las fluctuaciones de la temperatura (que sí afectan al resto de probióticos).
  2. Es la única cepa aislada que presenta una especificidad total con respecto al Helicobacter pylori. Pero además tiene un alto valor añadido, ya que alivia también el malestar gástrico crónico, los reflujos ácidos, las náuseas y los vómitos de origen digestivo, las digestiones lentas o dolorosas, la hinchazón abdominal y los retortijones.
  3. Y además esta cepa es de las pocas que puede resistir la acidez estomacal, indispensable para combatir al H. pylori en su propio medio.

Todas estas particularidades hacen del complemento que hoy le recomiendo un aliado imprescindible para mejorar los trastornos de estómago y prevenir las enfermedades y los síntomas asociados al Helicobacter pylori.

Su nombre, H. Pylori Fight, deja bien clara su vocación: luchar sin cuartel contra esta lacra de bacteria.

Con sólo dos cápsulas de 100 mg al día, usted podrá beneficiarse del tratamiento natural más puntero que se conoce para erradicar las infecciones de Helicobacter pylori, pues es definitivo en la mayoría de los casos (la reinfección es realmente muy rara).

No obstante, una vez erradicada la bacteria, le aconsejo que cuide su alimentación y su estilo de vida para facilitar la digestión y para proteger su mucosa gástrica frente a posibles infecciones.

Si lo desea, pida ahora su complemento y diga adiós al H. pylori para siempre.

 

P.D: Si padece alguno de los síntomas de infección por H. pylori que le he descrito anteriormente o simplemente teme ser portador, le recomiendo que solicite a su médico que le haga el test rápido del aliento: es muy sencillo y en tan sólo 10 minutos saldrá de dudas. Y si el resultado fuese positivo, podrá empezar a combatir esta bacteria eficazmente con el complemento a base de la cepa Pylopass que le he recomendado.

Y si no es usted sino otra persona la que sufre esta enfermedad, reenvíele este texto y ayúdele también a ganar la batalla contra el H. pylori. Seguro que se lo agradecerá.

P.D.2: Este complemento nutricional es totalmente seguro. Pero en caso de embarazo, lactancia o si tiene algún problema de salud específico, consulte con un profesional antes de tomarlo.

 

Fuentes:

  1. Cancer statistics, 2017 Rebecca L. Siegel MPH,  Kimberly DG. Miller MPH,Ahmedin Jemal DVM, PhD. First published: 05 January 2017
  2. Jing Su, Xiao-Ying Zhou, and Guo-Xin Zhang. Association between Helicobacter pylori infection and migraine: A meta-analysis. World J Gastroenterol. 2014 Oct 28; 20(40): 14965–14972.
  3. Kucukazman M1, Yeniova O, Dal K, Yavuz B. Helicobacter pylori and cardiovascular disease. Eur Rev Med Pharmacol Sci. 2015 Oct;19(19):3731-41.
  4. Wang F1, Meng W2, Wang B3, Qiao L4. Helicobacter pylori-induced gastric inflammation and gastric cancer. Cancer Lett. 2014 Apr 10;345(2):196-202. doi: 10.1016/j.canlet.2013.08.016. Epub 2013 Aug 24
  5. The Helicobacter Foundation. Epidemiology. Analysis available online.
  6. Gisbert JP1. The recurrence of Helicobacter pylori infection: incidence and variables influencing it. A critical review. Am J Gastroenterol. 2005 Sep;100(9):2083-99.
  7. Qinghui Mu, Vincent J. Tavella, and Xin M. Luo. Role of Lactobacillus reuteri in Human Health and Diseases. Front Microbiol. 2018; 9: 757.
  8.  Holz C et al. (2014) Significant reduction in Helicobacter pylori load in humans with non-viable Lactobacillus reuteri DSM17648: A pilot study. Probiotics & Antimicro. Prot. 7: 91–100
  9. Mehling H1, Busjahn A. Non-viable Lactobacillus reuteri DSMZ 17648 (Pylopass™) as a new approach to Helicobacter pylori control in humans. Nutrients. 2013 Aug 2;5(8):3062-73. doi: 10.3390/nu5083062.
  10. Holz C1, Busjahn A, Mehling H, Arya S, Boettner M, Habibi H, Lang C. Significant Reduction in Helicobacter pylori Load in Humans with Non-viable Lactobacillus reuteri DSM17648: A Pilot Study. Probiotics Antimicrob Proteins. 2015 Jun;7(2):91-100. doi: 10.1007/s12602-014-9181-3.
  11. Francavilla R1, Polimeno L, Demichina A, Maurogiovanni G, Principi B, Scaccianoce G, Ierardi E, Russo F, Riezzo G, Di Leo A, Cavallo L, Francavilla A, Versalovic J. Lactobacillus reuteri strain combination in Helicobacter pylori infection: a randomized, double-blind, placebo-controlled study. J Clin Gastroenterol. 2014 May-Jun;48(5):407-13. doi: 10.1097/MCG.0000000000000007.
  12. Megraud F1, Coenen S, Versporten A, Kist M, Lopez-Brea M, Hirschl AM, Andersen LP, Goossens H, Glupczynski Y; Study Group participants. Helicobacter pylori resistance to antibiotics in Europe and its relationship to antibiotic consumption. Gut. 2013 Jan;62(1):34-42. doi: 10.1136/gutjnl-2012-302254. Epub 2012 May 12.