Investigadores ingleses han descubierto una nueva manera de luchar contra el cáncer sin dañar a las células sanas. Se trata de utilizar la hipoxia (ausencia de oxígeno), una afección que se produce durante el desarrollo de muchos cánceres, pero en esta ocasión en favor del paciente.

¿Cómo puede hacerse? La clave estaba en entender por qué en caso de hipoxia (ocurre cuando los tumores crecen demasiado rápido como para que la sangre pueda suministrarles oxígeno) las células cancerosas, en lugar de morir (como ocurre con las células sanas), consiguen adaptarse e incluso volverse más agresivas y propagarse por todo el cuerpo.

Para ello el equipo de investigadores analizó los mecanismos que usan las células cancerosas para adaptarse a la hipoxia, detectando un receptor específico, el GPRC5A, que se activa en las células cancerosas justo cuando descienden los niveles de oxígeno.

De este modo, dicho receptor abre nuevas posibilidades a la investigación frente al cáncer, ya que sería cuestión de bloquearlo para atacar directamente al principal factor de desarrollo del cáncer.

 

Fuentes:

  1. Alexander Greenhough, Clare Bagley, Kate J Heesom et al: “Cancer cell adaptation to hypoxia involves a HIF‐GPRC5A‐YAP axis”. Molecular Medicien. 2018.