Después de que el Ministerio de Sanidad ordenara la retirada de más de 100 medicamentos para la hipertensión que contenían el principio activo “valsartán” (tras haberse descubierto en él una impureza que puede provocar cáncer), los farmacéuticos ya están sustituyendo los fármacos afectados. Basta entregar la prescripción para que se reemplace gratis por otro medicamento que no contenga la impureza, para así no interrumpir el tratamiento.

La impureza afectada es la N-Nitrosodimetilamina (NDMA), considerada por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) como “probablemente carcinogénica”. Aunque lo más sorprendente es que ésta surgió como consecuencia de un cambio en el proceso de fabricación que había sido previamente autorizado por la Dirección Europea de la Calidad de los Medicamentos (EDQM, por sus siglas en inglés).

La lista de los laboratorios y compañías farmacéuticas afectadas a nivel mundial es muy extensa: Kern Pharma, Alter, Cinfa, Normon, Pensa Pharma, Sandoz, Almus, Aurovitas Spain, Combix, Ranbaxy, Stada, Qualigen, Ratiopharm, Tarbis, Tecnimede España y Tedec-Meiji Farma.