Algunos afectados por intolerancia alimentaria se encuentran con que al acudir a su médico y tras realizarse las pruebas pertinentes, este no les ofrece ninguna solución.

Si le ha sucedido esto alguna vez sabrá lo frustrante que es.

El motivo es que existe bastante desconocimiento sobre las intolerancias alimentarias, ya que no se sabe a ciencia cierta cómo ni por qué se originan ni cómo se pueden revertir; dejar de tomar ciertos alimentos es la única solución que generalmente se suele ofrecer.

Pero al margen de los enfoques tradicionales, hay más información que puede ayudarle a comprender y a tratar este problema de forma efectiva. La va a encontrar de la mano de nuestro experto naturópata en un artículo especial en el próximo número de Plantas & Bienestar que todo aquel que sufre una intolerancia alimentaria debería leer.

Cuando lo haga se dará cuenta de que no está solo, de que su problema para tolerar ciertos alimentos es real y, sobre todo, de que se puede paliar e incluso revertir.

Le adelanto alguna de las claves que se desvelan en este artículo.

Intolerancia alimentaria: ¿alergia o enfermedad?

Si usted está afectado por una intolerancia alimentaria, lo primero que debe saber es a qué se enfrenta exactamente.

Que algunos alimentos le sienten mal no tiene por qué significar que usted sea celíaco (pues se trata de una enfermedad autoinmune asociada al gluten que destruye las células intestinales) ni que sea alérgico tipo 1 (que es cuando el organismo reacciona ante la presencia de alérgenos con una respuesta inflamatoria que puede llegar a provocar un choque anafiláctico).

De hecho, puede que si se realiza un análisis en busca de posibles causas, su médico no encuentre ningún trastorno enzimático, ni reacciones ante alérgenos o al gluten en los resultados. De ahí que en ocasiones los médicos lleguen a pensar que no existe ningún problema.

Lo que ocurre en estos casos es sencillamente que el sistema digestivo no tolera bien ciertos nutrientes y lo manifiesta con hinchazón abdominal, flatulencia, dolor, estreñimiento o diarrea. La verdadera causa que provoca ese malestar se desconoce, aunque quizá muy pronto se revele su origen.

Ello se debe a que cada vez más terapeutas, médicos y naturópatas manejan la posibilidad de que exista una tercera vía que desencadene las intolerancias alimentarias, a la que denominan “alergia tipo 3”.

Qué es la nueva alergia tipo 3

Esta nueva hipersensibilidad implica a las IgG (inmunoglobulinas G), unos anticuerpos diferentes a los presentes en otros tipos de alergias, y cursa con unos síntomas específicos:

  • Las reacciones que pueden tener lugar son retardadas, desde dos a tres horas después de la ingesta del alimento hasta incluso varios días más tarde.
  • No siempre está vinculada al sistema digestivo, pudiendo aparecer también en la zona otorrinolaringológica (ORL), o ser de tipo neurológico, tiroideo o cutáneo.

Ambas características dificultan la detección de los alimentos que provocan esta alergia en cuestión. Por eso, si usted se identifica con ellas está obligado a leer el artículo de Plantas & Bienestar del que le estoy hablando.

En él se indican las pruebas que le permiten identificar los alimentos que debe evitar.

Y en el caso de que esas pruebas resulten negativas, también le revela qué análisis complementarios debe realizarse para evaluar el estado de su sistema inmunológico, ya que si se encuentra demasiado debilitado la tabla de intolerancias puede dar negativa.

Y también va a conocer:

  • Qué complementos nutricionales son imprescindibles para reforzar su flora intestinal (como verá está directamente relacionada con la inflamación que provoca esta nueva alergia).
  • Por qué la presencia de moléculas artificiales, la modificación genética y otras manipulaciones han convertido al trigo y a los lácteos en auténticas bombas de relojería que pueden desencadenar alergias de tipo 3.
  • Las 4 estrategias naturales que debe poner en marcha para corregir los desequilibrios responsables de las reacciones alérgicas: limitar la acidez digestiva, reducir la inflamación, equilibrar la microbiota y reparar las paredes intestinales.

Para lograr estos objetivos existen plantas y otras soluciones naturales que le van a ayudar a sobrellevar las intolerancias alimentarias al margen del camino establecido de identificar lo que le sienta mal y dejar de comerlo.

Al fin y al cabo, se trata de un trastorno que afecta a su calidad de vida, desde algo tan básico como no poder ir a comer a cualquier restaurante hasta el riesgo de sufrir una enfermedad digestiva crónica. Precisamente por eso teníamos la obligación de tratar el tema en profundidad.

Pida aquí el nuevo número de Plantas & Bienestar y empiece a beneficiarse de todas las soluciones que encontrará en él.

Estoy seguro de que le encantará. Pero en cualquier caso usted no se arriesga a nada, ya que cuenta con nuestra GARANTÍA DE SATISFACCIÓN, lo que significa que si una vez ha empezado a recibir la publicación cambia de opinión, tiene 30 días para darse de baja y recuperar los 25 euros que cuesta la suscripción durante todo un año (12 números).

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