Una alimentación adecuada aumenta la supervivencia de pacientes oncológicos tras una cirugía torácica. Esta es la conclusión de un grupo de científicos(1) tras analizar la alimentación de 125 pacientes antes de someterse a esta operación, 38 con cáncer de pulmón y los otros 87 con cáncer de pulmón y EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

Los investigadores analizaron, antes de la operación, diferentes parámetros de los pacientes: índice de masa corporal (IMC) y niveles de albúmina (la principal proteína de la sangre, necesaria para la correcta distribución de los líquidos corporales), así como su historial clínico, relacionado sobre todo con el estado de su sistema pulmonar o la gravedad del EPOC, en el caso de que también tuvieran esta enfermedad.

Observaron así que los pacientes con un IMC más bajo(2), además de bajos niveles de albúmina, tienen menos probabilidades de sobrevivir pasados 10 años de la operación. Estos resultados confirman que un buen estado nutricional es clave para aumentar la supervivencia tras someterse a esta cirugía tan compleja, incluso si se dan algunos factores agravantes como es EPOC o incluso el tabaquismo. De ahí que los investigadores señalen la importancia de que en el preoperatorio deba incluirse de manera sistemática una evaluación nutricional.

Consejo de Salud en 1 Minuto: Para incrementar el nivel de albúmina, y con ello ayudar a que aumente la supervivencia tras esta compleja operación, hay dos alimentos en particular de los que no debe prescindirse: el huevo y la leche.

Fuentes:

  1. Jun Tang, Víctor Curull, Daniel Ramis-Cabrer et al.: “Preoperative Body Weight and Albumin Predict Survival in Patients With Resectable Lung Neoplasms: Role of COPD”. Archivos de bronconeumología. 2020.

  2. Un IMC bajo o muy bajo (menor del 18%) está relacionado con un peor pronóstico al ser síntoma de desnutrición y, por tanto, de un sistema inmunitario debilitado.