25.000 españoles que padecen cáncer están en riesgo de exclusión social por culpa de la enfermedad. Esto supone casi el 28% de los diagnosticados entre la población activa española. Y entre las mujeres el cáncer de mama es la segunda razón de baja laboral de larga duración, sólo por detrás de las patologías lumbares.

Estos son los trágicos resultados del informe “El impacto económico del cáncer en las familias en España”(1), presentado por el Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). El estudio concluye que a los grupos sociales más desprotegidos (desde los desempleados hasta los trabajadores que reciben un salario inferior al interprofesional o los autónomos) el cáncer también les afecta desde un punto de vista económico.

El informe indica, en el caso de los trabajadores autónomos, que como deben hacer frente a los gastos cotidianos, tanto los de la enfermedad como los originados por su propio negocio, tan sólo se cogen la baja cuando la enfermedad se ha agravado tanto que no les queda otra opción. Y en el caso de los desempleados, según la AECC más de 5.000 personas que son diagnosticadas de cáncer anualmente no reciben ninguna prestación económica.

Fuente:

  1. Fernández Sánchez, Belén y Del Castillo Martín, Raquel: “El impacto económico del cáncer en las familias en España”. Observatorio del cáncer. Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). 2018.