La migraña crónica afecta a más de 800.000 personas en España y suele estar acompañada por dolor crónico, ansiedad, depresión o incluso somnolencia. Un reciente estudio ha confirmado la eficacia de un tratamiento con bótox para hacer frente a esta patología.

En la investigación que se llevó a cabo para confirmar la eficacia del bótox se constató que bastaba una inyección de la toxina botulínica tipo A para que las crisis de migraña se redujeran a la mitad. Además, las migrañas que surgieron a raíz de la inyección eran más tolerables y los efectos se mantuvieron durante 5 años, pudiéndose reducir así a la mitad la toma de analgésicos.

Por último, el tratamiento con bótox demostró ser más tolerable por los pacientes, quienes no sufrieron los efectos secundarios propios de los tratamientos con fármacos: aumento de peso, trastornos gastrointestinales o efectos sobre el sistema nervioso central.

Fuente: Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y del Idival.