Hace poco una amiga se quejaba de un fuerte dolor de espalda. Me decía que la notaba como “bloqueada”.

Yo le sugerí que tomase un buen baño caliente, a lo que ella me respondió: “¡vaya consejo!”, dudando de que realmente aquello fuese a funcionar.

Por supuesto, no se lo tuve en cuenta; la pobre estaba desesperada con su malestar. Y le di las claves para conseguir que lo que parece un simple baño se convierta en una auténtica fuente de alivio y curación (las mismas que ahora voy a darle a usted).

Cuando lo probó, no sabía cómo agradecerme aquella recomendación que le había hecho.

Beneficios más que demostrados

La ciencia ha estudiado ampliamente los beneficios de darse un baño con agua caliente ante ciertos dolores como la lumbalgia o los provocados por la osteoartritis. (1)

En concreto, ese poder analgésico se debe a que a su vez actúa:

  1. Como regulador de la función cardíaca. Resulta que en personas con insuficiencia cardíaca el pulso puede aumentar y estabilizarse gracias a un baño caliente. (2)
  2. Como anestésico natural. Esto se ha comprobado incluso en momentos especialmente dolorosos como el parto, reduciendo significativamente la necesidad de recurrir a este tipo de fármacos. (3). Y en la misma línea otra investigación demostró que es capaz de aliviar el dolor en casos de osteoartritis de rodilla, de lumbalgia e incluso de fibromialgia. (4) (5)
  3. Como eficaz antiestrés. Ello se debe al aumento del flujo sanguíneo inducido por el agua caliente, lo que hace que el cuerpo secrete naturalmente serotonina, la conocida como “hormona de la felicidad”. Gracias a ello, los músculos y las articulaciones se relajan.
  4. Como poderoso desintoxicante. Al abrir los poros de la piel favorece la transpiración y la eliminación natural de las toxinas, por lo que puede ayudar a una depuración profunda del cuerpo.
  5. Como apoyo al sistema inmunológico. En concreto, un estudio ha demostrado que los baños con agua caliente inducen un aumento de linfocitos T, un tipo de células inmunitarias capaces de destruir los agentes infecciosos dentro del organismo. (6)
  6. Es decir, que esta práctica parece una idea fantástica en caso de resfriado, gripe… Y de hecho es una herramienta ideal en esta época del año, en la que conviene reforzar las defensas al máximo.
  7. Como aliado contra la rigidez muscular. Después de hacer deporte ayuda a evitar problemas de todo tipo en los músculos, desde calambres hasta agujetas. Esto es así porque el calor dilata los vasos sanguíneos y aumenta la irrigación de los tejidos (por tanto, también ayuda a reducir significativamente el dolor muscular).
  8. Como reparador cutáneo. Además de una depuración, la apertura de los poros permite una penetración mucho más profunda de cualquier sustancia que utilicemos para cuidar la dermis. Por eso, aplicando un tratamiento después del baño ¡sus efectos se multiplican!

¿Cómo tomar un buen baño caliente?

Para que un baño sea verdaderamente terapéutico es importante seguir un procedimiento preciso.

Se considera que la temperatura ideal del agua se sitúa 1º C por encima de la temperatura corporal basal (en reposo) al comenzar el baño. Después, hay que ir subiéndola poco a poco, aunque sin superar los 40 ó 42° C.

Y, asimismo, al contrario de lo que algunos piensan, no hay que correr a sumergirse directamente. De hecho, si la inmersión no es paulatina lo más habitual es que el cuerpo se ponga rígido y que los poros de la piel no se abran correctamente.

Lo mejor es acostumbrar suavemente su cuerpo al agua caliente. Y, en este sentido, un buen consejo para saber si el agua tiene la temperatura adecuada es el clásico truco de probarla con el codo. Si siente que ni quema ni está demasiado fría, está ideal para meterse en la bañera.

Después hay que ir aumentando la temperatura gradualmente (como ya ha visto, sin exceder los 40 ó 42° C).

Y en esa fase debe prestar especial atención a su cuerpo y a su piel. Si comienza a sentir alguna molestia, escalofríos o enrojecimiento, significará que la temperatura no es la correcta.

¿Hay una duración y una frecuencia ideales?

La duración óptima de un baño caliente es de 20 minutos. Sin embargo, mi consejo es que se fíe de sus sensaciones. Quizá un día no aguante más de 10 minutos y otro prefiera quedarse un poco más relajándose dentro de la bañera.

Eso sí, para beneficiarse regularmente de los efectos del baño caliente lo ideal es repetirlo al menos 1 vez a la semana, sobre todo en una época en la que note que sus defensas están especialmente bajas.

Y, de igual modo, siga estos tres últimos consejos:

  • Después del baño trabaje para reactivar la circulación de sus piernas. Para ello lo ideal es terminar dejando correr un chorro de agua fría sobre los pies y las piernas (por ejemplo, durante 20 segundos). Y si tiene problemas importantes de circulación también puede dejar las piernas fuera de la bañera mientras dura el baño.
  • Una vez fuera de la bañera también resulta útil continuar con la subida de temperatura a fin de favorecer la eliminación de toxinas. Para ello, una vez se seque conviene que se abrigue y, si es posible, que se acueste. Eso permitirá a su cuerpo seguir transpirando durante unos 30 minutos.
  • Y, ya por último, otro plus puede ser añadir alguna infusión al agua de la bañera. Por ejemplo, para que resulte más reconfortante puede añadir manzanilla, lavanda y rosa en el agua, en una bolsa de tela. Y si por el contrario busca optimizar el efecto de una piel suave puede optar por la caléndula y la consuelda, mientras que si el objetivo es limitar cualquier dolor haría bien en combinar árnica y reina de los prados.

En esta línea, si se anima a añadir al agua unas gotas de aceite esencial, ¡las posibilidades los baños con aceites esenciales son infinitas!

En definitiva: lo que le pido es que no haga como mi amiga, con cuya anécdota comencé este texto, y que empiece a beneficiarse sin prejuicios de todos los beneficios para la salud que ofrecen los baños calientes ¡hoy mismo!

Y si no desea hacer un consumo demasiado elevado de agua o, directamente, no dispone de bañera en casa, déjeme contarle otro “pequeño” secreto: los baños de pies, que puede realizar en un simple barreño, son en ocasiones una alternativa de lo más eficaz a un baño de cuerpo entero (puede leer más sobre cómo ponerlos en práctica aquí).

Fuentes:

1. Mooventhan A, Nivethitha L. “Scientific evidence-based effects of hydrotherapy on various systems of the body”. N Am J Med Sci. 2014;6(5):199-209.
2. Iiyama J, Matsushita K, Tanaka N, Kawahira K. “Effects of single low-temperature sauna bathing in patients with severe motor and intellectual disabilities”. Int J Biometeorol. 2008 Jul;52(6):431-7.
3. Cluett ER, Burns E. “Immersion in water in labour and birth”. Cochrane Database Syst Rev. 2009 Apr 15;(2):CD000111. Update in: Cochrane Database Syst Rev. 2018 May 16;5:CD000111.
4. Roques CF, Queneau P. “Médecines thermals et douleurs des lombalgies chroniques, gonarthrose ou fibromyalgia [SPA therapy for pain of patients with chronic low back pain, knee osteo-arthritis and fibromyalgia]”. Bull Acad Natl Med. 2016 Mar;200(3):575-86; discussion 586-7. French. PMID: 28644605.
5. Pittler MH, Karagülle MZ, Karagülle M, Ernst E. “Spa therapy and balneotherapy for treating low back pain: meta-analysis of randomized trials”. Rheumatology (Oxford). 2006 Jul;45(7):880-4. Epub 2006 Jan 31. PMID: 16449365.
6. Blazícková S, Rovenský J, Koska J, Vigas M. “Effect of hyperthermic water bath on parameters of cellular immunity”. Int J Clin Pharmacol Res. 2000;20(1-2):41-6. PMID: 11146901.