Litiasis es el término médico de las comúnmente denominadas “piedras en el riñón”. Esta dolorosa patología, que sufren unos 150.000 españoles al año(1), está producida por un material sólido que se forma por el exceso de sales en la orina y bloquea los canales urinarios. Esas sales pueden ser de fosfato, de carbonato cálcico o úricas. Asimismo, según la localización de esta “piedra” o “cálculo renal” se hablaría de litiasis renal, ureteral o vesical.

Además de un intenso dolor, su formación impide la correcta evacuación de la orina, lo que puede conllevar graves complicaciones como la pérdida transitoria de la función del riñón e incluso una insuficiencia renal. Esta última podría llegar a desencadenar daños permanentes en este órgano. Y a ello hay que añadir que, como la orina no puede evacuarse correctamente, hay un mayor riesgo de infección del riñón.

Para prevenir su formación y posibles riesgos asociados siga estas pautas:

  • Beber más agua para que la orina esté más diluida, lo que evita una sobresaturación de sales en la misma.
  • Reducir la ingesta de alimentos ricos en calcio, como por ejemplo los productos lácteos.
  • No consumir en exceso alimentos con un alto nivel de oxalatos, pues también favorecen la formación de cálculos renales. Por ejemplo, algunas verduras como las espinacas, las acelgas y la remolacha, pero también el café y el chocolate negro.

Fuentes:

1. García García MP, Luis Yanes MI. Lorenzo V, López Gómez JM. “Nefrología al día. Litiasis Renal”. Sociedad Española de Nefrología.